Sucesos

Después de los tragos, un sangriento final

* Sujeto de 26 años mató a su amigo, de 45, propinándole 16 machetazos

Orlando Barrios

La Policía de San Carlos circuló a un sanguinario sujeto de 26 años, quien el 17 de noviembre del año en curso, en horas de la mañana, asesinó de 16 machetazos a su compañero de tragos, Juan Robleto Pérez, de 45 años, a 150 metros de la cantina donde ingerían licor.
Según la oficial Ivania Abarca, encargada de Información y Análisis de esa dependencia, el hecho ocurrió en la comarca Trinidad, jurisdicción de San Carlos, pero ellos tuvieron conocimiento de éste hasta el siguiente día, debido al estado deplorable de los caminos en la zona.
“Imaginate que nosotros nos enteramos del hecho a las ocho de la mañana, y el oficial encargado de las investigaciones se movilizó a caballo y llegó al lugar hasta las siete de la noche”, agregó Abarca.
Resulta que tanto la víctima como el victimario ingerían licor en la cantina de don José Andrés Mendoza, pero a las diez de la mañana el licor se les había terminado, por lo que Salomé Donato Hernández le pidió diez córdobas a Juan para comprar una media de ron. El victimario no compró el licor y el ahora infortunado se enojó y lo lesionó. El investigado reaccionó molesto y se introdujo a la vivienda ubicada frente a la cantina y tomó un machete.
Con ventaja para “hacerlo picadillo”
Con el arma blanca siguió a Juan, quien a 150 metros de la cantina cayó en una zanja, oportunidad que no despreció Salomé para asestarle 16 machetazos en diferentes partes del cuerpo. En el horrendo suceso intervinieron Noel Méndez y José Amador, los que lograron desarmar a Donato, pero éste se escabulló y se dio a la fuga cuando los dos primeros auxiliaron al malherido, a quien trasladaron a su vivienda, donde expiró a las siete de la noche.
El médico forense determinó que la causa de la muerte de Robleto Pérez fue hemorragia masiva, éste le contabilizó tres machetazos en la cabeza, cuatro en el miembro superior izquierdo, seis en la espalda, dos detrás de la oreja y uno en la mandíbula.