Sucesos

Robo, fuga y muerte


“El que mal anda, mal acaba”, dice un conocido refrán, y fue lo que lamentablemente le ocurrió a Guillermo José Fitoria, de 18 años, quien pereció cuando huía supuestamente después de cometer un robo en el sector del 7 Sur.
Una muchacha que sólo se identificó como Karla dijo que el joven le había arrancado una chapa de oro de la oreja y salió corriendo, cuando de repente ella, al escuchar el impacto, se percató de que se trataba del mismo delincuente que le robó.
Edgard Isaac Torres Jarquín, de 50 años, conducía el camioncito Isuzu, blanco, placas 248-554, de la empresa Maseca, en el carril izquierdo, cuando de repente el joven salió de la nada y murió por el impacto. La capitana Telma Collado, del Distrito Tres, expresó que se realizan las investigaciones para determinar los factores que provocaron la muerte del joven. Al parecer se trataba de un delincuente que se ubicaba en las paradas y robaba, pero esta vez el destino le jugó mal, y pagó con su vida el error.
Exceso de velocidad
Asimismo, el exceso de velocidad en que conducía Norlan Moncada González --hijo de un diputado-- el Toyota Yaris, placas 265-243, fue lo que provocó que Luis Alberto Mayorga Tórrez, de 43 años, pereciera instantáneamente producto de trauma cráneo-encefálico severo, al impactar contra el vidrio delantero, en el kilómetro tres de la Carretera Sur, frente a la Embajada de Estados Unidos.
El comisionado Roberto González, jefe del Distrito Tres, expresó vía telefónica que el agente de Tránsito que levantó el croquis en el informe dejó claro que la causa del accidente fue el exceso de velocidad con que conducía Moncada. “El joven se encuentra a la orden del Ministerio Público, por homicidio culposo“, confirmó el comisionado González.
Luis Alberto -–además de ser oficial-- laboraba en el taller de la Policía Nacional, en el área de enderezado y pintura. El accidente ocurrió el lunes a las seis y media de la tarde, cuando el infortunado se dirigía hacia su hogar, donde lo esperaba su esposa, Amanda Cueto, y sus tres hijos, hoy en la orfandad.
De igual forma, minutos después de este accidente, en el mismo sector, el joven mecánico Alfredo García Sánchez, de 22 años, quien regresaba a su casa con un pedazo de pastel, luego de celebrar su cumpleaños con sus compañeros de trabajo, se llevó el susto de su vida, cuando un conductor ebrio lo impactó, pero afortunadamente no sufrió daños.
El hombre, que en todo momento se comportó agresivo, se negó a brindar su nombre.