Sucesos

Atrapan a “finos” roba carros

* Amplia red tiene tentáculos en Centroamérica

ESTELÍ
La Policía esteliana desarticuló a uno de los tentáculos de una peligrosa banda de roba carros que tenía contactos con delincuentes en El Salvador, Honduras y Guatemala.
Hasta el momento se ha logrado determinar que delincuentes de esos países robaban vehículos de lujo y luego la banda de nicaragüenses los introducía a Nicaragua, donde se los vendían a clientes a bajos precios, por supuesto con documentación falsa.
Cinco personas detenidas y siete automóviles incautados es el resultado del plan impulsado por la Policía. Entre los detenidos fue identificado Gabriel de Jesús Reyes Rodríguez, gestor aduanero de 41 años, originario de Somotillo, pero residente en Managua, quien supuestamente era el jefe de los estafadores.
Otros capturados son Horacio Martín Araica Bordas, de 38 años, también gestor aduanero y originario de la capital. Freddy Miguel Matute Macías, de 36 años, gestor aduanero residente de la capital. César Augusto Reyes Rodríguez, de 39 años, residente en Somotillo, y hermano del jefe de la agrupación.
Un quinto capturado es Erick Francisco Quintanilla, el más joven, de 26 años, originario de la ciudad de León.
Algunos abogados…
Como parte de la ejecución del Plan denominado “Contra el crimen organizado”, jefe de la Policía en Estelí, comisionado mayor Leonardo Vanegas Berríos, señaló que mediante investigaciones de inteligencia detectaron la existencia de la banda, a la cual posiblemente están asociados incluso varios abogados, que están siendo investigados, al igual que las personas que compraron los automotores, las que además de que van a perder su dinero, están bajo sospecha de ser “topes” conscientes.
Entre los automotores ocupados por la Policía está el que ostenta la placa 274-191; es una camioneta Nissan Frontier, doble cabina, negra, cuyo número de placas correspondía a un vehículo Toyota Yaris, que es propiedad de un Renta Car.
Otra camioneta Nissan Frontier, verde, que había sido reportada como robada, fue adquirida por el ciudadano esteliano Pedro Rafael Vílchez Valdivia. Esta camioneta tiene la placa 272-351, la que según la Policía, correspondía a un vehículo propiedad de un señor que vive en el barrio Monseñor Lezcano, de Managua.
En igual situación está la camioneta doble cabina, negra, placas 274-191, que fue ocupada a Belisath Morazán Sobalvarro, de Estelí. Éste alega que lo había comprado sin saber que era robado y la placa pertenecía a otro automóvil. El automotor placas 260-896, que fue ocupado a Erick Francisco Quintanilla, es investigado aún, porque no se ha establecido su origen y situación legal.
Hasta de la RAAN
Algo curioso es que un Toyota Yaris, blanco, fue llevado por los miembros de la banda a Estelí, con procedencia de la Región Autónoma del Atlántico Norte.
Al automotor rojo, Chevrolet, placas 274-828, los ladrones le pusieron el número de la placa que originalmente pertenece a un camión Toyota, que es propiedad de Alfredo Pellas SA.
Asimismo, el automóvil placas 274-833 circulaba con el mismo número de placas de un vehículo Yaris que pertenece a un señor que vive en el Reparto Los Angeles, de Managua.
Por puntos ciegos por la aduana
Se conoció que Gabriel de Jesús Reyes trabajaba con un sujeto originario de Honduras, lo que facilitaba la introducción de los automotores robados en otros países, a través de puntos ciegos o por la Aduana, pero con documentos falsos.
El comisionado mayor Leonardo Vanegas Berríos señaló que Reyes y su banda tenía su mercado en Estelí, donde un automotor que cuesta legalmente entre 25 y 30 mil dólares, era ofrecido a sólo nuevo o siete mil dólares, con todo y documentación. Es por eso que la Policía sigue atando cabos, porque falta aclarar la situación de otros vehículos.
Cinco automotores robados que habían sido vendidos a estelianos, ya estaban en Managua, porque quienes los adquirieron trabajaban en la capital, por lo que se están haciendo las gestiones para trasladarlos a Estelí, donde sólo hay cuatro.
Hace algunos días, la Policía esteliana también recuperó un automóvil Yaris que había sido robado en Managua, el 14 de agosto de 2003, y luego fue vendido a una dama de esta ciudad, quien perdió su dinero.