Sucesos

Un asesinato y un homicidio


CHINANDEGA -Un homicidio y un asesinato a machetazos se registraron en las últimas horas en este departamento, con los que aumentan a siete los hechos sangrientos en menos de dos meses en este departamento, lo cual preocupa a la Policía chinandegana.
A las 4:20 de la madrugada del miércoles último, cerca de una avícola en el sitio La Virgen del Camino, jurisdicción de El Viejo, fue encontrado por vecinos el cadáver de Juan Carlos Gómez Martínez, de 18 años, conocido como “Calichín”, quien habitaba del Hospital España una cuadra al norte, en Chinandega.
La vocería policial de esta ciudad confirmó que el joven recibió tres impactos de bala en el pecho, y que fue encontrado en un charco de sangre. El cuerpo sin vida fue trasladado a la morgue del Hospital España, de Chinandega, donde fue reclamado por sus familiares.
El doctor Róger Pereira Umaña, forense de Chinandega, dijo que “Calichín” murió por shock hipovolémico, con abundante sangrado. La Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)-Chinandega investiga el hecho sangriento.
Al respecto, Marcos Antonio Vásquez, administrador de la granja avícola cercana a la escena del crimen, reveló a EL NUEVO DIARIO que el sitio del hallazgo del cadáver es frecuentado por muchos antisociales, que principalmente roban bicicletas bajo intimidación.
Asesinato a sangre fría
En la comarca Cayanlipe, jurisdicción de Villa Nueva, el campesino José Ordóñez avisó a la Policía acerca del hallazgo del cadáver de Julián Ríos Solís, de 31 años, quien fue asesinado por uno o varios sujetos desconocidos que le propinaron machetazos en la cabeza, hombros, brazos y cuello.
Ordóñez afirmó que iba a hacer un mandado, cuando se asomó por la rendija de la casa de Absalón Maldonado, la cual era cuidada por el infortunado, quien estaba boca arriba, desnudo y ensangrentado en una hamaca.
Santos Mendoza, amigo del asesinado, dijo que la noche del martes último cayó un aguacero por la noche y no escuchó lamentos ni gritos de auxilio de Ríos Solís, quien vivía solo y solía tomar licor con frecuencia.
Por su parte, José Alejandro Ríos relató que a las siete de la noche del martes último vio por última vez con vida a su hermano, Julián, quien estaba en estado de ebriedad y recuerda que le dijo que vendería un solar para marcharse de su comarca natal.
Aseguró que la víctima no tenía enemigos, era trabajador del campo y asimismo desconoce el móvil del asesinato. El equipo técnico de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ)-Chinandega, se presentó al lugar para iniciar las pesquisas.