Sucesos

Amagan más violencia tras brutal asesinato

* Familiares de joven que murió a consecuencia de dos machetazos y dos disparos advierten que harán justicia ellos mismos

Orlando Barrios

José Luis Flores Salinas se rindió ante la muerte en el Hospital “Lenín Fonseca”, tras recibir dos machetazos en la cabeza y dos disparos de arma “hechiza” en el abdomen, a manos de los temidos hermanos Aburto y un tercer elemento, respectivamente, quienes empacaron sus pertenencias y abandonaron su hogar, situado en Ciudadela San Martín, del municipio de Tipitapa.
El informe policial del Distrito Ocho indica que el hecho sangriento que enluta a una humilde familia se registró el sábado a las nueve y media de la noche, cuando el infortunado, quien ingería licor en su vivienda junto a unos amigos, salió del inmueble a petición de sus agresores.
Llegaron con cuñado de la víctima
“Salí, que te vamos a matar”, advirtieron desde la calle los sujetos Álvaro Antonio Aburto Bejarano, de 23 años; Yáder Antonio Dávila Bejarano, de 19, cuñado de la víctima; Julio César Aburto Bejarano, de 18 años, y dos elementos más, entre ellos, un tal Oscar.
La víctima, de 21 años, salió a la vía pública para responder a las amenazas, pero se originó una trifulca y Yáder Antonio asestó los machetazos en la cabeza que redujeron a José Luis, quien en el alboroto también recibió dos disparos en el abdomen.
Los familiares del muchacho lo trasladaron al hospitalito de Tipitapa, pero fue remitido al Hospital “Lenín Fonseca”, debido a su gravedad.
Cabe señalar que Álvaro Antonio y Julio César resultaron lesionados, pero en el informe policial no precisa qué partes del cuerpo.
Los familiares del ahora fallecido, entre sollozos, pidieron desesperados ayuda a los medios para que la muerte de José Luis no quedara impune, pues de lo contrario van a hacer justicia con sus propias manos.
“Ayúdennos, por favor. Pedimos que prevalezca la justicia, porque no han matado a un perro. Mi hijo me duele. Si le sacaron los sesos, un ojo lo llevaba brotado”, narró doña María Salinas, mamá del ahora difunto.
Crítica a la Policía
Refirió que los asesinos con tubos intentaron abrir las puertas y ventanas. Hasta amenazaron a su marido con un arma de fabricación rústica.
“Esa Policía no sirve, porque ese día vinieron a levantar casquillos y no hicieron nada para capturar a los asesinos, ellos se fugaron con su mamá con rumbo desconocido”, dijo acongojada la señora Salinas.
El muchacho deja un hijo en la orfandad y tenía entre dos o tres años de haberse retirado de una pandilla, pues ahora pertenecía a un equipo de fútbol, en un programa de prevención del delito que en ese lugar era impulsado por el oficial David Conde.
El hecho se registró en Ciudadela San Martín, de la parada de la Casa Verde, tres cuadras al norte y diez varas al este.