Sucesos

Hallan cadáver de anciana en un predio

* La infortunada había desapareció hace dos días

Silvia Carrillo

Tal como si la tierra se la hubiese tragado, la señora Andrea Contreras Rodríguez, de 85 años, desapareció la tarde del jueves, y las esperanzas de sus familiares de encontrarla con vida se truncaron cuando su cadáver fue descubierto a un kilómetro de su vivienda, situada en “El Pantanal” del municipio de Villa El Carmen, en carretera Vieja a León.
El hallazgo ocurrió en horas de la mañana de ayer, en un predio baldío, que se encuentra entre “Monte Fresco” y “El Pantanal”, a un kilómetro de distancia del lugar donde habitaba.
La infortunada vivía junto a su esposo Víctor Manuel Berrios Bonilla, de 66 años, con quien convivió por más de una década y con quien procreó nueve hijos, los que tomaron la decisión de formar sus familias lejos de su refugio.
Los pobladores no se explican cómo apareció el cuerpo en ese lugar, ya que a la octogenaria la habían buscado en conjunto con la Policía, desde su extraña desaparición.
Los curiosos que vieron el cuerpo de doña Andrea notaron que en su rostro, a la altura de la barbilla, presentaba un hematoma. Esta información fue corroborada por uno de los oficiales que realizaba la investigación de campo, por ello sospechaban de un posible golpe con algún objeto pesado. Sin embargo, esas aseveraciones serán confirmadas una vez que obtengan el preliminar de Medicina Legal.
Uno de los hijos de la ahora fallecida, Luis Contreras Gutiérrez, dijo que no entendía cómo la Policía y los vecinos pasaron por el lugar y no vieron ni rastros del cuerpo.
“No entiendo cómo mi madre apareció así, tirada aquí. Si anduvimos de un lado a otro por el mismo punto en su búsqueda”, agregó acongojado.
¿Muerte natural?
Varios familiares de doña Andrea no confían en que sea una muerte natural, sino que la asocian con un posible asesinato, debido al golpe que presenta en la barbilla. “Es como si le hubiesen propinado golpes hasta dejarla completamente desmayada, y luego la colocaron en ese lugar después de haber alejado cualquier pista que delatara a su victimario”.
La última persona que vio con vida a la señora fue una de las vecinas, llamada “Juana”, quien horas antes había conversado con ella, pero minutos después la víctima decidió retirarse y salir a caminar.
No obstante, don Víctor, ahora viudo, alegó que su mujer había sufrido de derrame cerebral meses atrás, y que eso le descontroló los nervios. “Era costumbre de ella salir a caminar sin motivo alguno. Por eso tenía que cuidarla, pero nunca imaginé tal desenlace”, mencionó el viudo.
Don Víctor afirmó que ese día salió a trabajar como de costumbre en una finca cercana, y dejó a su compañera de vida en la casa, y cuando regresó, después de las seis de la tarde, ella no se encontraba.
El cuerpo fue trasladado a medicina legal para investigar las posibles causas que privaron de la vida a la ciudadana.