Sucesos

Asesinan a guarda de veterinaria

* Cadáver estaba dentro de una alcantarilla cubierto con monte * El cuerpo del vigilante presentaba heridas de arma blanca y fuego

EL RAMA
Freddy Antonio Centeno, de 23 años, quien laboraba como guarda de seguridad, fue brutalmente asesinado en horas de la noche del día viernes último, cuando cumplía con su trabajo en la veterinaria Estrada, en esta ciudad.
Al amanecer del sábado, un niño que pasaba por la parte trasera del negocio, observó que en una alcantarilla se encontraba un cuerpo tapado con monte.
El menor salió despavorido y le contó a otras personas, quienes dieron parte a doña Frank Estrada, propietaria del negocio, de lo que ahí ocurría, quien se trasladó al lugar para saber de quién se trataba.
Luego avisaron a la Policía Nacional de esta ciudad, la cual acudió al lugar del asesinato y sacó el cuerpo de la zanja, por donde corren aguas negras, donde habían lanzado el cuerpo sin vida de Freddy Antonio.
Una fuente policial reveló que se presume que a Freddy se le acercaron con confianza, lo apuñalaron, golpearon y le quitaron su arma de reglamento y posteriormente le dispararon un balazo en el franco derecho del abdomen, por lo que se sospecha que le dispararon con su misma arma.
Según la versión del médico forense, Freddy presentaba varias heridas profundas de arma blanca en el rostro y varias partes del cuerpo, más un orificio de entrada de bala en el abdomen, que sin duda dañó los órganos vitales.
Se desconoce el paradero de los autores, pues no se descarta que hayan sido más de dos personas, porque asesinaron, arrastraron y ocultaron el cuerpo del vigilante.
Lo que sí se conoció es que el móvil del crimen fue la intención de robar en la veterinaria. Las investigaciones realizadas apuntan que forzaron la puerta principal para penetrar, pero a pesar que las piezas de las puertas se rompieron, no pudieron penetrar y robar.
Nuestra fuente policial expresó que la intención era robar armas, ya que en esta veterinaria también existe un anexo, donde funciona una tienda de armas de casería.
Don Candelario Centeno, padre de la víctima, puso formal denuncia ante la Policía Nacional de Ciudad Rama y pidió que se haga justicia en los asesinos de su hijo.