Sucesos

¿Confusión de identidades o tremenda injusticia?

* Joven podría estar pagando la condena de un ladrón reincidente del Mercado Oriental * Pero él mismo tiene antecedentes, y aunque ya tiene sentencia firme, su abogado trata de lograr la nulidad del proceso * Existe la cédula de identidad que demuestra que el sujeto con nombre parecido es la otra persona

Desde hace más de un año, Rosa Delia Pineda no comparte el lecho con su marido, Eddy Fermín Soriano Rivera, quien supuestamente fue apresado “equivocadamente”.

Pero lo más triste para Pineda no es la separación, sino la certeza de que su marido está pagando la pena que Lorenzo Fermín Rivera Muñoz debería de cumplir.
“Defender la inocencia de mi marido me ha dejado en la calle, ya que tuve que vender lo poco que teníamos y ahora me encuentro en el penoso caso de andar buscando posada”, dijo entre sollozos Pineda.
Pero el drama que Pineda está viviendo es doble porque su hija de 18 años, Jessica Brillith Pineda, se ha querido quitar la vida porque no soporta ver preso a su padrastro y mucho menos saber que le faltan siete años de prisión que cumplir.
Un robo callejero
La historia de Eddy Fermín comenzó el cuatro de octubre de 2004, cuando la patrulla 0091 de la Estación Cuatro de Policía, lo capturó bajo sospecha de que él era el autor del robo con intimidación que sufrió Perla Jessenia Dávila.
Ese robo ocurrió el primero de julio del 2004, en la parada de buses que está frente a la Estación Cuatro de Policía, en el Mercado Oriental, cuando Jorge Enrique Montoya y Lorenzo Fermín Rivera Muñoz, un supuesto vendedor de agua helada, se subió al bus de la ruta 262 donde iba Perla Jessenia Dávila y la amenazó con un cuchillo para luego arrebatarle el bolso donde llevaba un reloj y 300 córdobas.
La Fiscalía acusó a Lorenzo Fermín y a Jorge Enrique Montoya en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias, cuya titular les decretó la prisión en la audiencia preliminar, pero en la inicial la medida fue revocada y sustituida por el arresto domiciliar y presentación periódica dos veces por semana en el juzgado de juicio, para firmar ficha de control de procesado.
Lorenzo Fermín estuvo firmando su ficha cumplidamente. La última vez que la firmó fue el 13 de agosto de 2004. “Su suerte” cambió el 24 de agosto de 2004, cuando decidió no comparecer a la continuación del juicio oral que arrancó el 20 de ese mes.
Como era de esperarse, la autoridad judicial lo declaró rebelde y ordenó su captura. Más tarde el tribunal de jurados lo declaró culpable del delito de robo con intimidación, pese a los alegatos de la defensa, Oscar Martínez Zelaya.
El abogado recordó que durante el juicio, nunca hizo ningún alegato relativo a la identidad de Lorenzo Fermín Rivera Muñoz, por lo que le extraña que ahora haya un argumento en ese sentido. Recordó que su cliente ni siquiera quiso que apelara de la sentencia de ocho años de prisión que la juez de juicio le impuso.
La coartada
Doña Rosa Delia Pineda dice que su marido, Eddy Fermín, ni siquiera estaba en Managua para la fecha que ocurrió el robo por el que fue condenado Lorenzo Fermín.
“Él regresó de Bluefields un dos de octubre (del 2004), pero dos días después la Policía lo capturó, y de nada le sirvió presentar su partida de nacimiento para demostrar que él no era Lorenzo Fermín Rivera Muñoz, porque de todos modos fue capturado”, recalcó.
El expediente del caso pasó a manos de la juez Segundo de Ejecución de Sentencia, Carmen Velásquez, donde la defensa de Eddy Fermín, Heriberto González Mena, alegó que su cliente no es la persona que fue condenada por el delito de robo con intimidación.
Para probarlo le pidió a la juez que ordenase al Consejo Supremo Electoral y al Registro Civil de las Personas enviarle constancias de las cédulas de identidad de Eddy Fermín y Lorenzo Fermín Rivera Muñoz, así como sus partidas de nacimiento.
Las consultas revelaron que Lorenzo Fermín Rivera Muñoz nació el 20 de noviembre de 1978 y que es hijo de Brenda Mercedes Muñoz, mientras que Eddy Fermín Soriano Rivera nació el siete de julio de 1975 y es hijo de María del Socorro Rivera Figueroa y Francisco Soriano.
“No me explico por qué le están dando tantas vueltas al asunto si las partidas de nacimiento y las cédulas de identidad son claras”, recalcó Delia Rosa Pineda, al decir que los documentos prueban que su marido no es el ladrón.
Pero para la juez Carmen Velásquez no existe ninguna confusión: Eddy Fermín y Lorenzo Fermín son la misma persona.
Hay prueba fehaciente
Para probarlo la juez mostró los resultados del peritaje caligráfico que el Laboratorio Central de Criminalística realizó sobre la firma que Lorenzo Fermín usaba para su ficha de control en el Juzgado Sexto Penal de Juicio y las rúbricas que Eddy Fermín estampó en una hoja en blanco el 13 de junio de este año, cuando el fiscal Roberto Rocha lo visitó en el Penal de Tipitapa.
La Policía encontró coincidencias entre los rasgos de las letras de Eddy Fermín y Lorenzo Fermín, con lo que se concluyó que es la misma persona.
Para no dejar lugar a dudas, la Policía envió el diez de enero de este año una carta a la juez Carmen Velásquez en la que explican que Eddy Fermín ha utilizado el nombre de Lorenzo Fermín en las ocasiones que ha sido detenido en el Distrito Número Cuatro, lo que explicaría la existencia de las dos cédulas de identidad con distintas fotos.
¿Pero quién es entonces Lorenzo Fermín Rivera Muñoz? Según lo que rola en el expediente judicial 619-04, aparentemente es un delincuente porque tiene antecedentes desde el 2000 por lesiones, robo con violencia y robo con intimidación. Por este último delito ingresó en tres ocasiones al Sistema Penitenciario Nacional, pero salió por suspensión de condena.
Eddy Fermín Soriano Rivera tampoco es lo que se diría un santo, porque su abogado reconoció que tiene antecedentes criminales, pero dijo que no se puede condenar a una persona por lo que haya hecho en el pasado.
Vale mencionar acá un detalle que parece irrelevante, y es que aunque las cédulas de identidad revelen que tanto Eddy Fermín como Lorenzo Fermín viven en lugares diferentes, la hoja de antecedentes del segundo dice que éste habitaba antes en el barrio 19 de Julio, domicilio que aparece en la cédula de identidad de Eddy Fermín Soriano Rivera.
Al margen de todo esto, para el abogado Heriberto González ni siquiera el peritaje caligráfico prueba nada, “porque la letra de una persona bien puede parecerse a la de otra”. Además alegó que hay prueba documental de que hay un preso y un prófugo.
Una carta en la manga
Pero la mejor carta con la que ahora cuenta la defensa, es el descubrimiento de que su cliente. Eddy Fermín, supuestamente estuvo preso desde el doce de agosto hasta el 16 de agosto de 2004, porque su mujer lo denunció por lesiones en el Juzgado Quinto Local del Crimen, y Lorenzo Fermín firmó ficha de control de procesado por última vez el trece de ese mismo mes.
De este alegato la defensa no tiene mayor prueba que la palabra de la esposa de su cliente, pero prometió conseguir los documentos para presentarlos en el Juzgado Segundo de Ejecución de Sentencia, pero Velásquez dejó claro que ya no acogerá ningún alegato relativo a la identidad del reo porque no es facultad de un juez de Ejecución de Sentencia estar haciendo juicio de un caso que tiene sentencia firme.
Heriberto González reconoció que el juicio no tiene marcha atrás porque cuando su defendido fue detenido efectivamente la sentencia estaba firme, pero justificó los alegatos que ahora está haciendo para probar la inocencia de su cliente diciendo que lo que se está tratando de hacer es enmendar “el error que la Policía cometió al detener a una persona que ni siquiera tiene el mismo nombre (del otro)”.
“El único delito que mi cliente cometió es que su nombre se parece al de la otra persona”, recalcó el defensor, quien culminó diciendo que para subsanar la nulidad absoluta que existe dentro del juicio, solicitará un peritaje de las huellas de Eddy Fermín y Lorenzo Fermín, pero si no le dan lugar, lo que hará es recurrir por la vía de hecho a la Corte Suprema de Justicia.
Pero si nada de esto resulta, seguramente será Dios el que se encargará de darle la razón a quien la tenga, es decir a Eddy Fermín o a Lorenzo Fermín, si es que no son la misma persona.
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