Sucesos

Breves judiciales


Lizbeth García

Pena máxima para “tocón”
A seis años de prisión fue condenado por la juez Tercero Penal de Juicio el señor Medardo Antonio Canda, de 54 años, por haber manoseado a una niña de siete años “con el cuento” de que le iba a regalar crema para que a su madre le quedara más sabroso el guiso de pipián que estaba preparando el 12 de julio, en Villa Vallarta.
El fiscal Arnulfo López explicó que durante el juicio oral quedó probado el delito de abusos deshonestos con el testimonio de la menor, la madre y el dictamen médico, entre otras pruebas.
La relación de hechos señala que el acusado llegó a la casa de su vecina, específicamente a la cocina, vio el guiso y como buen “hermano en la fe” ofreció la crema, la cual pidió que fuese mandada a traer con la niña, pero cuando ésta llegó, le tapó la boca y le tocó las partes íntimas, lo que la madre corroboró al ir a buscar a la niña preocupada por su tardanza. Durante el juicio, la defensa insistió en la no culpabilidad de su cliente, pero el veredicto le fue adverso. En el debate de pena solicitó la pena mínima de tres años de prisión para su cliente, pero la juez determinó que el acusado abusó de la confianza que se le dio, constituyendo este hecho una agravante. El único atenuante que encontró a favor de Canda, es que es un reo primario.
Condenan a “mulero”
El juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, condenó a diez años de presidio por la autoría del delito de transporte de 134.4 gramos de cocaína, a Nelson Enrique Dávila. La acusación señala que Dávila fue detenido en los alrededores del Mercado “Roberto Huembes”, en ese momento conducía la camioneta doble cabina, negra, placas 256-167, y cuando los agentes policiales requisaron el vehículo, bajo uno de los asientos encontraron el paquete que contenía la droga.
Está pagando caro su delito
Marvin José Ramírez, de 25 años, nunca imaginó que pagaría cara la supuesta autoría del delito de robo con violencia de un celular de 150 dólares, porque la juez Tercero Penal de Audiencias, Henryette Casco, le decretó arresto domiciliar con custodia, retención migratoria y la obligación de presentarse todos los lunes a su despacho, a firmar tarjera de control de procesado, mientras dure el juicio, cuya audiencia inicial será este doce de octubre. La acusación que el fiscal Denis Aragón presentó indica que los hechos se dieron el tres de octubre en Unidad de Propósitos, cuando Jeudy Burgos salió a la puerta de su casa y el acusado y otro sujeto se le acercaron sólo para arrebatarle su teléfono y huir, pero con la ayuda de un vecino la afectada pudo capturar a Ramírez y recuperar el aparato.