Sucesos

Marido baleado en bebedera de mujeres


Lizbeth García

Tras un receso de 15 minutos que se convirtieron en tres horas, la juez Segundo Penal de Audiencias, Concepción Ugarte, decidió remitir a juicio oral a Cándida Madriz Delgado, quien en medio de un raro incidente presuntamente baleó al marido de su amiga, por lo que la Fiscalía la acusó por homicidio frustrado.
La acusada se encuentra bajo arresto domiciliar a la espera del juicio programado para el 30 de noviembre. Mientras llega esa fecha, Madriz tendrá que presentarse al juzgado dos veces por semana para firmar ficha de control, pero además no podrá salir de Nicaragua, medida que seguramente no fue de su agrado porque su abogado dijo que ella es comerciante y tenía que estar viajando constantemente.
La acusación que la fiscal Carmen Marina Ulmos presentó indica que los hechos se dieron el 25 de mayo, en un barrio nuevo ubicado en las inmediaciones de Monseñor Lezcano, a las once de la noche, cuando la víctima, Guillermo Bolaños Casco, arribó a su hogar tras tomarse unas copas de licor con sus amigos.
En la vivienda presuntamente estaba la señora Maryorie Salazar, conversando y tomando licor con Cándida Madriz Delgado. La esposa de Guillermo Bolaños, llamada Marlin del Socorro Hernández, también estaba en el lugar.
Según la Fiscalía, Bolaños llamó a su mujer al cuarto y empezaron a discutir, luego se trasladaron a la parte externa de la vivienda, pero en ese momento intervino en el pleito la acusada Madriz Delgado.
Fue en ese preciso momento que la mujer supuestamente sacó de su bolso una pistola calibre 22 milímetros para hacerle un disparo a Bolaños en la región epigástrica central. La bala salió por la región mamaria central, según dictamen médico suscrito por el forense Alberto González.
La fiscal Carmen Marina Ulmos indicó que el Ministerio Público desconoce por qué Bolaños discutió con su mujer ni por qué se metió en el pleito Madriz Delgado.
Durante la audiencia inicial con carácter de preliminar, la defensa de la acusada solicitó a la juez que se declarase incompetente para conocer el caso bajo el argumento de que fueron lesiones que sufrió el marido ofendido, pero la fiscal rebatió tal alegato indicando que acusaron un homicidio frustrado y no lesiones.