Sucesos

Padre parricida libre, a falta” de testigos


Lizbeth García

A falta de testigos, los miembros de un tribunal de jurados declararon no culpable de la autoría de parricidio, homicidio frustrado y exposición de personas al peligro, a Manuel Ayerdis, quien ayer por la tarde quedó en libertad.
“Yo sabía que iba a salir libre”, comentó Ayerdis después de que se leyó el veredicto. “La justicia divina y la del hombre tenían que prevalecer”, agregó, para luego decir que nunca disparó contra su propio hijo y que lo que ocurrió fue un accidente.
Ayerdis fue acusado ante la juez Tercero Penal de Juicio, Rosario Peralta, por la muerte de su hijo, Edward Adolfo Ayerdis, de 28 años, quien recibió un disparo en el pecho el pasado 25 de junio, en el barrio “René Polanco”, cuando intentaba mediar en un pleito.
En el hecho resultó herido Antonio González Acuña, suegro del joven muerto. El acusado supuestamente también disparó contra su nieto, Evert Ayerdis González, de dos años y medio, hijo de Edward Adolfo.
Sin embargo, la Fiscalía, representada por Arnulfo López, no pudo acreditar todos los hechos acusados porque los testigos no llegaron, pese a que hasta hubo un receso para mandarlos a traer con ayuda de la fuerza pública.
Por la mañana, cuando el juicio se suspendió a petición de la Fiscalía, el abogado defensor, Pedro Alonso, dijo que lo mejor era que clausuraran el juicio porque sólo estaban cuatro testigos, entre ellos los peritos policiales y el forense, pero no los testigos directos.