Sucesos

Segura estafa en “La Economía”


— Augusto Cermeńo —

“La Economía” parece un nombre atractivo para hacer compras, pero tras la fachada de negocio serio, se esconde una vulgar estafa que podría alcanzar grandes proporciones, al menos en Granada.;


La Policía Nacional informó la estafa que sufrió la seńora Aura María Espinoza Espinoza, quien seńala como supuesto autor de este delito al dueńo del negocio de materiales de construcción “La Economía”.;


El capitán Juan Cerda nos informó que la seńora Espinoza firmó contrato con la mencionada empresa desde el ańo 2000 y pagó en abonos “suaves”, hasta cancelar, en mayo de 2003. Según el contrato, la seńora Espinoza compraba mil 250 bloques, seis bolsas de cemento, dos quintales de hierro y seis láminas de zinc de doce pies.;


Un mes después, en junio de 2003, dice la quejosa que se presentó a su casa el seńor Nagel Antonio Obando Jiménez, de 29 ańos, quien le dijo que él se había hecho cargo de entregar los materiales a algunos clientes, y que entre esos estaba ella.;


Total que Nagel Obando le dijo a la quejosa, supuestamente, que le entregara el contrato y los recibos de cancelación de la misma, para luego hacerle un nuevo contrato en el cual Nagel se compromete a entregar el material un mes después de firmado el nuevo contrato. Es hoy, dice la denunciante, y no le ha vuelto a ver la cara, tanto al dueńo del negocio, Ramón Antonio Castillo como a Nagel Antonio Obando Jiménez.;


Las autoridades policiales ante esta denuncia pusieron tras las rejas a Nagel.;


Otro caso similar, siempre con “La Economía”, tuvo por víctima a Luisa Amanda Cajina Ruiz, quien desembolsó dos mil 560 córdobas en pago del cincuenta por ciento de adelanto del contrato.;


La víctima dice que a su casa se presentó el supuesto autor, que ya se encuentra detenido, y le ofreció los servicios de la empresa a precios módicos y con facilidades de pago, lo que le pareció a la denunciante una buena oportunidad para mejorar su casa.;


La quejosa firmó contrato por diez láminas de zinc y seis perlines y el contrato tenía como condición que la entrega se haría al estar cancelado el cincuenta por ciento del valor total. Cuando Luisa canceló dicho monto, se quedó como la novia de Tola, es decir, esperando.