Sucesos

Trágica muerte de leńador


— Manuel Medrano —

Mauricio Brenes, de 45 ańos, era el nombre del infortunado leńador que pereció aplastado, al caerle un árbol de cedro que él mismo tumbaba, en la finca Macuelí, propiedad del seńor Enrique Sánchez, en la comunidad de El Aguacate, de este municipio.;


El infortunado, quien había trabajado 21 ańos en la propiedad en mención, falleció a las ocho de la mańana del sábado y fue sepultado el domingo, en el cementerio de Jinotepe, con el acompańamiento de música de viento de los tradicionales filarmónicos.;


Tras el ataúd, iba la madre de Mauricio, la seńora Juliana Calderón, de 75 ańos, quien muy dolida refirió que según testigos del accidente, cuando el árbol caía sobre él, sólo pudo expresar: “ĄMe voy, mamá!”. Francisco Cortés, un amigo de infancia de Brenes, dijo que éste fue una excelente persona y trabajador, ya que además de motosierrista, también era albańil y carpintero y construía cercos.;


Hace tres semanas había adelantado el tumbado del árbol que le quitó la vida, y sólo lo había dejado para que cayera con el viento, pero el tronco no se doblegaba. Oscar Sánchez, hijo del propietario de la finca, recordó que desde el primer hachazo, él le recordaba a Mauricio que debía concluir la obra, pero él le decía que tenía temor que el árbol lo matara.;


El día de su muerte, antes de salir, le recomendó a su mujer, Brígida Mayorga, que le cuidara a sus hijos, y luego con dos ayudantes le asestó tres hachazos al tronco. Fue entonces cuando las raíces se levantaron y una catapultó a Mauricio, quien fue a caer exactamente en el sitio donde un segundo después reposaba el pesado madero.