Sucesos

Hermana se les quiere Ťir arribať


— ORLANDO BARRIOS CRUZ —

Los hermanos Carlos Ramón, Raúl y Miguel Arnesto Soza desmienten el relato de Ťvíctimať que para ganarse a la opinión publicó su hermana Leonor Salvadora, en relación a la casa de su progenitora Paula Vicenta Soza (q.e.p.d.).;


Según los hermanos Arnesto Soza, Ramón Adolfo y Paula Vicenta (q.e.p.d.), en los ańos 70 decidieron vender una propiedad que tenían en común en Matagalpa, argumentando que se sentían viejos y necesitaban vivir separados. Así fue y ambos se repartieron el producto de la venta, por lo que cada cual utilizó el dinero a como mejor le convenía.;


Don Ramón permaneció en Matagalpa, mientras dońa Paula se fue a Venezuela y compró un apartamento, en donde vivió dos ańos con varias hijas y nietos, pero se cansó de estar allá y decidió vender el inmueble y regresó a Nicaragua, hasta el día de su muerte.;


Resulta que dońa Paula ordena a su hija mayor, Leonor Salvadora, que se encargue de vender el apartamento y envíe el dinero para comprarse una casa, la cual logra comprar a don Teodoro Téfel. El inmueble lo compartió con su hijo Raúl y su familia, desde entonces hasta que fallece dońa Paula.;


Después de su muerte, Raúl mantiene la posesión del inmueble reconociendo los derechos de los siete hermanos, prueba de ello es que la solicitud de declaratoria de herederos que introdujo en el Juzgado Primero de Distrito para lo Civil de Managua incluye a todos los hermanos de Ramón y Paula. ;
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Los hermanos Arnesto Soza aseguran que esta querella familiar tiene su origen en el odio visceral de su cuńado, Julio César Zeledón Balladares, con Raúl, porque durante la Revolución éste estuvo detenido en varias ocasiones.;


ŤLa trama de estos seńores obedece a la falta de fortalezas en sus argumentos para lograr que la jueza declare nula la escritura que reconoce como legítima dueńa a nuestra querida mamá (q.e.p.d.), la cual hizo ante los oficios notariales del doctor Francisco Barberena Bendańa y debidamente inscrita en el Registro de la Propiedadť, insisten los hermanos Arnesto Soza. ;


Es importante destacar que los hijos de Ramón son personas profesionales honestos, nunca han tenido que ver con la justicia y no han vivido ni una hora con Leonor Salvadora, mientras los hijos de Raúl son estudiantes de la UNI y la UNA, honestos, de buenas costumbres, sin embargo su tía Leonor Salvadora, con el afán de quedarse con la casa, los ha acusado falsamente con la intención clara de que desocupen el inmueble y aparecer ella ante lo judicial en posesión del mismo.