Sucesos

ĄLo asesinó su amigo!

* Crimen a media cuadra de su casa y nadie lo reconoció

— KARLA CASTILLO —

ŤĄNo me matés, Chema!ť. La frase suplicante que expresó en su angustia final el joven José Ramón González Herrera, de 22 ańos, sería una de las principales pistas con que cuenta la Policía Nacional del Distrito Seis para el esclarecimiento del asesinato, por el cual por el momento hay tres detenidos. ;


El ŤChemať al cual habría suplicado clemencia el ahora difunto es supuestamente José María Pérez, un vecino del barrio Lomas de Guadalupe, donde ocurrieron los hechos y donde también residía González Herrera. Pérez está detenido en el Distrito Seis y hoy pasará a la orden de los Juzgados.;


Extrańamente, el cadáver del joven que recibió 37 puńaladas pasó casi 24 horas como desconocido, en la morgue del Instituto de Medicina Legal, ya que su familia, que reside a sólo media cuadra del sitio del crimen, había cerrado las puertas temprano, por temor a las numerosas y violentas pandillas que circulan por allí al caer la noche.;


Los otros dos detenidos en este caso son Joao Salatiel Sáenz Polanco, quien afirma no tener nada que ver con el crimen y que es trabajador de CARNIC, y Omar de Jesús López Ubeda, de oficio albańil, quien luce una herida en la frente y asegura que lo detuvieron porque le encontraron una camisa impregnada con su propia sangre, después de haber sostenido una rińa con su cuńado. Ambos aceptaron que conocían al fallecido, sólo con el mote de ŤEl Peludoť. ;


TRABAJABA VENDIENDO COSA DE HORNO;


José Ramón fue visto por última vez con vida por su mamá, Luz Marina Herrera Sevilla, a eso de las cinco de la tarde del lunes, cuando el joven llegó a ayudarle a preparar las cosas de horno que vendería al día siguiente.;


El crimen ocurrió a las ocho de la noche y según su tía, Argentina Herrera, en el barrio se pudieron escuchar los gritos desgarradores, pero nadie salió a auxiliarlo porque las pandillas tienen aterrorizados a los pobladores y todo el que se expone a ellos, es segura víctima.;


Una vecina fue quien convenció a dońa Luz Marina para que fuera a ver el cadáver sin identificar que estaba en la morgue, ya que probablemente era su hijo. La madre confirmó la versión y presentó la denuncia formal ante el Distrito Seis de la Policía. ;


Dos jóvenes hermanos del fallecido seńalaron que por versiones de vecinos han sabido que José Ramón estuvo ingiriendo licor con varios sujetos, entre ellos ŤChemať, después de ayudarle a su mamá con las cosas de horno, y que al parecer hubo una discusión que culminó con el brutal asesinato. ŤFue el hermano de Chema, de nombre Ezequiel, el que lo denunció a la Policíať, resaltaron los hermanos del fallecido, quien no deja huérfanos en esta vida.