Sucesos

Culpable el que mató a ŤChalupať


— AUGUSTO CERMEŃO —

ĄCulpable! fue el veredicto que emitiera un jurado de conciencia, a la 1:50 de la tarde de ayer, en contra de Roberto Enrique Najlis Galo, de 42 ańos, por ser autor del asesinato en perjuicio de la humanidad de quien en vida fuera Tomás Castillo Miranda, conocido carińosamente como ŤEl Amiguitoť, ŤEl Pupiloť o ŤChalupať.;


Las principales baterías de la parte acusadora giraron en torno a probar que no sólo se cometió un asesinato que terminó con la vida de ŤEl Amiguitoť, sino que se cuestionó la tipificación del delito por parte del juez de la causa, doctor Alcides Muńoz, en el sentido de que las pruebas, el cuerpo del delito mostraba a todas luces que se cometió un asesinato atroz.;


HUBO QUE ZURCIR CUELLO DE VICTIMA;


La defensa, clara de la culpabilidad de Najlis, no tuvo más que intentar demostrar ante el jurado que no hubo asesinato, que fue un homicidio, porque el autor del crimen no llevaba la idea de matar, ni planificó el crimen sangriento en el que ŤEl Pupiloť pereció a consecuencia de 20 estocadas, 8 de las cuales fueron en el cuello. Una de las heridas, de 8 centímetros, cortó la yugular y otras arterias, lo suficiente para matarlo. La abogada acusadora, doctora Luisa Fabiola Zepeda, dijo que el cuello de ŤChalupať quedó en un Ťhiloť y para prepararlo Ťhubo que zurcirloť.;


El abogado Gabriel Orozco, defensor de Najlis, intentó hasta más no poder demostrar que su cliente no asesinó a Castillo Miranda, que fue un homicidio y que más bien el ahora condenado se defendió de la agresión de que fuera víctima por parte de Castillo Miranda, cuando aquella noche del 30 de marzo de este ańo ingresó a la casa de la víctima.;


La fiscal, totalmente asombrada ante semejante argumento de la defensa, dijo que no podía ser real tal situación, porque si ŤEl Amigoť se replegó hacia el interior de la casa, aparentemente sin dar la espalda a su agresor, fue porque estaba buscando cómo defenderse de la nefasta visita.;


Las conclusiones que se sacan por parte de la Fiscalía es que si ŤChalupať tomó un taco y volteó una mesa, fue para defenderse de las estocadas. Además, dijo la fiscal González que en este caso el único que puede hablar es el acusado, que está vivo, y no la víctima, que está sepultada.;


VIDEO ESPANTOSAMENTE SANGRIENTO;


La abogada acusadora utilizó como medio de prueba, ante el jurado, un vídeo elaborado por la Policía, en el que el forense Gilberto Pérez va seńalando una por una las lesiones y sus medidas en el cuerpo bańado en sangre de ŤEl Pupiloť. Las cuchilladas que el jurado vio, hechas a la medida de un carnicero profesional, fueron los más demoledores argumentos presentados por la doctora Zepeda. El resto fue más que todo detalles propios de los alegatos en un caso tan espinoso como éste.;


Además, Zepeda presentó como pruebas del delito y la delincuencia: un puńal, zapatos y pantalón que Najlis utilizó el día del crimen. En tanto, la fiscal Liliet González pidió la condena del acusado.;


NO HABIA DROGA EN LA SANGRE DE NAJLIS;


Durante los alegatos, el hecho de que en el dictamen forense no se haya encontrado droga en la sangre de Najlis, llamó la atención tanto de la defensa como de la parte acusadora. El mismo acusado se mostró asombrado, igual su defensor y la acusadora.;


Najlis llegó a cuestionar el porqué se niega en el dictamen que tenía droga en la sangre si el día del crimen andaba bajo efectos de una fuerte dosis de cocaína. El mismo Najlis cuestionó ante los presentes ¿a quién se trata de proteger con este dictamen médico legal?;


Orozco insistió, con el aval de su defendido, de probar que éste era adicto a las drogas y dijo que Ťse debía de exterminar a los que trafican con tan criminal mercancíať. Dijo que su cliente no planeó el hecho sangriento y que Ťla Policía tenía conocimiento de que Castillo Miranda vendía drogasť.;


ENREDA A LA POLICIA EN EL CASO...;


En una amplia declaración que vertiera ante el jurado el acusado, éste cuestionó fuertemente la actuación de las autoridades de Policía en el caso y dijo que teme por su vida y la de su familia. Denunció ante los presentes de que su familia ha recibido amenazas y responsabiliza a la familia de ŤChalupať y la Policía por lo que pudiera ocurrir a él y sus parientes.;


Según Najlis, se dio una serie de nulidades en el caso que lo hacen pensar en que la Policía estaba detrás de algo sucio. Dijo que lo sacaron a realizarse un examen de sangre a las dos de la mańana, que le tomaron declaración Ťcuando todavía estaba bajo los efectos de la drogať y que se dio una serie de actuaciones policiales que lo llevan a preguntarse ¿a quién protege la Policía?.;


Dijo que el oficial Salomar Reyes, en varias ocasiones lo vio en la casa de ŤChalupať y Ťél sabía lo que andaba haciendo y me saludaba cuando me veíať. La intervención de Najlis, por unos 25 a 30 minutos, estuvo dirigida además a atacar Ťa quienes le quitan la vida a la juventud día a día, a los expendedores de drogas, que la Policía sabe quienes sonť.;


Aseguró a los presentes que en su momento hará revelaciones que permitirán conocer quiénes están detrás del tráfico de drogas en Granada, apuntando de manera indirecta a las autoridades de Policía. ;


El jurado se desarrolló sin perturbaciones de ninguna clase, más que ciertos murmullos de los asistentes y uno que otro Ťnecioť celular que sonó mientras se daba lectura al voluminoso expediente, lo que fue mandado a callar reiteradamente por la jueza Fabiola Betancourt y el presidente del jurado. Inició a las 9:35 de la mańana y concluyó a la 1:50 de la tarde.