Sexualidad

Armas antimigrańa


— Ricardo Goncebat —

-- Mantenga el estrés bajo control. La tensión nerviosa y la ansiedad, desencadenan la migrańa y las personalidades nerviosas, ansiosas, obsesivas y perfeccionistas son más vulnerables a las cefaleas. El estrés y la fatiga prolongada, se combinan para disparar la migrańa, y por tanto hay que evitarlas. ;


-- Vigile los trabajos de riesgo. Las profesiones con cambios de turnos, horarios tales como enfermería o guardias de seguridad, y las que alteran el sueńo, como médicos, cuidadores de enfermos o ancianos, favorecen las cefaleas. Hay que intentar que la actividad laboral no desordene la dieta, el descanso y las relaciones, y tomar medidas especiales, como la relajación. ;


-- Evite los fármacos peligrosos. Ciertos fármacos para dolencias como la hipertensión arterial o las cardiopatías, pueden precipitar una crisis migrańosa. Los anticonceptivos orales con estrógenos también las favorecen. ;


-- Modere el alcohol. Cualquier bebida alcohólica puede causar una crisis, aunque más a menudo la provoca el vino tinto. ;


-- Seleccione los alimentos. Ciertas comidas y bebidas provocan dolor de cabeza: chocolate, cacao, vainilla, plátano, frutos secos, cítricos, quesos fermentados, nata, embutidos, pescados ahumados, cerveza, café, té y refrescos. Al igual que el queso, el vino tinto es rico en tiramina, una sustancia vasodilatadora que puede precipitar un ataque. ;


También los favorecen algunas sustancias alimenticias como el glutamato (saborizante de la salsa de soja de la comida china), edulcorantes artificiales (por ejemplo, el aspartamo) y aditivos, como los nitritos, componentes de las salchichas, o los potenciadores de sabor de los alimentos enlatados, encurtidos y precocinados. ;


-- Pruebe los analgésicos. Los antidolorosos corrientes, con paracetamol o aspirina, bastan para controlar un dolor de cabeza suave o moderado, de origen muscular y motivado sobre todo por el estrés (cefalea tensional). Pero no debe abusarse de estos medicamentos porque en dosis altas ocasionan problemas gástricos o hepáticos, pueden causar “cefaleas de rebote” y no son eficaces para la migrańa, que requiere fármacos específicos. ;


-- Tome AINEs para un alivio rápido. Los anti-inflamatorios no esteroides, como el Ibuprofeno y el Naproxeno, son útiles para tratar los dolores de leves a moderados. En general son bien tolerados, pero debe evitarse su uso prolongado o si se sufren problemas gástricos, ya que pueden dańar la mucosa estomacal. ;


-- Tenga un antiemético siempre a mano. Las crisis de migrańa severa suelen acompańarse de náuseas, vómitos o diarreas, los cuales dificultan la absorción de los medicamentos para el dolor de cabeza, restándoles eficacia. ;


Para evitar estos desagradables y contraproducentes trastornos gastrointestinales, se emplean antieméticos: unos medicamentos que combaten esos problemas y deben tomarse apenas aparezca la migrańa. Los más utilizados son la domperidona y la metoclopramida. ;


-- Alíviese con la digitopuntura. Esta técnica, adaptada de la acupuntura, ayuda a aliviar la jaqueca. Consiste en presionar, ante los primeros síntomas, durante dos y diez minutos, con la yema del dedo pulgar o el extremo romo de un lápiz, en el punto IG-4: en la palma de la mano, en el hueco que se forma entre la unión de los metacarpianos del índice y el pulgar. ;


-- Apúntese a la aromaterapia. Las esencias indicadas para el dolor de cabeza son las de romero, manzanilla, mejorana, menta y rosa, que pueden aplicarse sobre la zona afectada, respirar su vapor o tomarse en bańos. Par ello hay que mezclar una gota de aceite esencial con una cucharada de aceite vegetal y verter diez gotas del producto en agua templada. ;


-- Emplee la música como terapia. Para aliviar el dolor, los expertos recomiendan escuchar músicas como la “Serenata” de Schubert, o el “Sueńo de amor” de Liszt, o discos relajantes, que reproducen los sonidos de la naturaleza: agua de una fuente o un río, oleaje marino, pájaros, viento suave. Lo mejor es elaborar una selección musical personalizada, con un músico terapeuta. ;


-- Ante todo, relájese. Hay distintas técnicas para relajarse, que ayudan a mantener a raya los ataques, a aliviar el estrés, y a mejorar los efectos de los tratamientos. Dos de las más eficaces es el enfoque progresivo, mediante la cual se van relajando todas las partes del cuerpo concentrándose en una después de la otra, y el aflojamiento integral, que consiste en abandonarse física y mentalmente, poco a poco, en una posición cómoda.