Sexualidad

La buena comunicación es esencial para compartirlas


— SONIA TORRES —

Bien se dice que la imaginación no tiene límites, por eso se ha hecho común que pregunten, sea entre amigos o cuando se realiza una entrevista a algún personaje público, ¿cuál es tu fantasía sexual? ;
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Algunos responden sin cuestionarse, sobre todo si la respuesta no trasciende, pero si se trata de ventilarlo a nivel masivo, la mayoría prefiere guardarse sus fantasías en la mente.;


Vivianne Hiriart, sexóloga y autora del libro Yo Sexo, Tú Sexo, Nosotros..., dice que la fantasía es lo que pasa por la mente de la persona y la actitud de querer llevarlas a cabo es totalmente diferente, pues al momento de hacerlas realidad dejan de ser fantasías.;


ŤLa diferencia es que dentro de la misma fantasía, la persona puede imaginarse que está en cualquier situación, tanto de peligro como tener relaciones en público o portándose agresivamente, pero que no necesariamente significa que le gustaría hacerlo en la realidad.;


ŤPuede parecerle excitante imaginarse todo esto, pero tal vez no desee efectuarlas porque sabe que en la vida real tendría consecuencias o simplemente no le agradaría y esa es la diferenciať, agrega, Ťla fantasía te permite hacer muchas cosas dentro de la misma y la realidad noť.;


Así que imaginarse que hacen el amor con dos personas a la vez, ser observadas mientras tienen relaciones o sońar en participar en una relación homosexual, no necesariamente significa que vayan a disfrutarlas en la realidad, aunque existen algunas personas que sí les gustan este tipo de prácticas sexuales, seńala.;


ASPECTOS PRIMORDIALES;


Alejandro S. Fernández Calvo, sexólogo-psicoterapeuta, seńala que el fenómeno de fantasear con imágenes o ideas eróticas se basa en gran parte a una magia y en dos aspectos primordiales: 1.- En que la mayoría de la población a lo largo de su vida las presenta (fantasías sexuales), pues todos algunas vez han fantaseado con actos o situaciones sexuales y eróticas. ;


2.- Las características de estas fantasías es que rara vez este tipo de imágenes se comparten con alguna persona, por lo que se queda normalmente en su interior.;


ŤEl que las fantasías sean seńaladas como algo no tan común hace que permanezcan escondidas en la sociedad, debido a la formación que se nos ha dado durante ańos y que básicamente se podría definir como algo malo.;


ŤSi no fuera porque se tratan en los consultorios de los sexólogos e investigadores en la materia, seguramente se encontrarían más ocultas de lo que ahora permanecenť, indica el psicoterapeuta.;


Curiosamente, la razón que más presentan las personas para no compartir las fantasías sexuales con otras, es que creen que ellas son las únicas que tienen pensamientos de este tipo y se sienten avergonzadas y con cierto grado de perversión en su interior, dice.;


Sin embargo, al enterarse que un gran número de personas comparten este mismo tipo de ensueńos, comenta, la persona se siente mejor y puede hablar más abiertamente de sus pensamientos.;


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ĄCUIDADO! AL COMPARTIRLAS;


Su propio concepto lo indica: sólo la mente tiene la frontera de con qué se puede fantasear, por eso es importante que si se piensan compartir con la pareja se conduzcan con mucho cuidado, porque cierto tipo de temática de los sueńos puede dańar la tranquilidad emocional en algunas personas.;


ŤDesde luego que la buena comunicación es esencial en los momentos en que se decidan compartir dichas fantasías, para que la situación no se torne en algo desagradable para alguno de los miembros de la parejať, asegura Fernández Calvo.;


Se puede observar en la misma naturaleza humana e influencia cultural, que la temática de las fantasía se manifiesta de diferente forma entre hombres y mujeres, sin embargo con el tiempo pueden coincidir en ambos sexos.;


En la primera etapa de las fantasías sexuales, las mujeres imaginan más con tener encuentros íntimos con actores, cantantes o cualquier tipo de personajes públicos famosos, y que además las acompańan en lugares cálidos y románticos, comenta. Por su lado, los caballeros prefieren concentrarse en mujeres voluptuosas, ya sea conocidas o imaginarias.;


El compartir las fantasías resulta para algunas personas perturbador, pues por un lado las parejas pueden sentirse desplazadas por la persona imaginada, otras pueden sentir que están ‘engańando’ a su pareja con el pensamiento, y esto no puede ser aceptable en algunos individuos.;


UN JUEGO DE IMAGINACION;


ŤPero si la pareja comprende que sólo es un juego de imaginación que tiene como fin aumentar la excitación de un encuentro sexual para así tener una mejor calidad de vida sexual, entonces no tienen por qué temer o sentirse infieles mentalmenteť, aclara.;


De esta forma se aprovecha la fantasía para demostrar a la pareja que son capaces de compartir con ella los pensamientos más íntimos, que al fin y al cabo es también una prueba de amor, dice.;


Pueden empezar compartiendo las fantasías que son más sencillas y comprobar si son iguales a las de su pareja. Imaginarse haciendo el amor en lugares exóticos, románticos o en un ambiente lleno de perfumes embriagadores. ;


También están las fantasías de encuentros sexuales con la pareja pero que nunca se llevan a cabo, como los ensueńos de sexo oral, anal y en diferentes posiciones o en lugares muy exóticos como en la oficina, el elevador, bajo la mesa de un restaurante, en un auto, en la moto, bajo un puente o en la playa, explica el sexólogo.;


ŤSi la experiencia de estas fantasías les son satisfactorias, entonces pueden dar un segundo paso en el que pueden matizar sus pensamientos con un toque ‘externo’, como los encuentros sexuales con una persona diferente a la pareja o el concebir escenarios en los que se encuentran intercambiando parejas, que puede ser real o imaginariať, indica.;


LOS RECURSOS;


Una de las fantasías en donde también se insertan ideas externas y que son de las más comunes, dice, es el de introducir en sus pensamientos múltiples personas emulando una orgía y ańadiendo escenas de carácter homosexual, que en la imaginación de un buen número de personas resulta ser excitante.;


Para tener un buen repertorio de fantasías, recomienda, se pueden ayudar de las fuentes más comunes, como las películas y las revistas eróticas que son de las preferidas de los hombres, mientras que las mujeres prefieren afinar la imaginación.;


Las mujeres recurren a las novelas eróticas, cuentos o películas más elaboradas y con cierto grado de romanticismo que preceda a las escenas sexuales, menciona Fernández Calvo. ;


De estos materiales, indica, se pueden sacar otras ideas más detalladas para tener las fantasías sexuales, como vendar al compańero e imaginar que otra persona tendrá sexo con ella, vestirse de acuerdo a la ocasión con ligueros, ropa de cuero, darse masajes e introducir juguetes sexuales en el encuentro.;


Si se llega a un entendimiento con la pareja las fantasías se tornarán en un nuevo juego excitante, además de que puede darles la llave de la puerta que acabe con la monotonía de ańos, o el descubrimiento de nuevas experiencias placenteras y gratificantes.;


ŤRecuerda que no todas las personas reaccionan de igual forma, así que es recomendable que primero lo platiques con tu pareja y de acuerdo a sus comentarios, empiecen a disfrutar de las fantasías de acuerdo a la medida de la parejať, expresa el sexólogo psicoterapeuta.