Sexualidad

Tai Chi Chuan


— Cecilia Irene Terzián —

El Tai Chi Chuan, técnica milenaria de origen chino, pertenece al grupo de las Artes Marciales internas, pero su objetivo va mucho más allá de la mera defensa personal. ;


Durante el aprendizaje se busca fortalecer al individuo bajo tres aspectos: el físico, el mental y el emocional. Estos tres aspectos se encuentran en cada instante de la práctica y junto a una suave respiración abdominal logran armonía, equilibrio y bienestar. ;


Si hay algo que diferencia al Tai Chi Chuan de otras Artes Marciales, es el hecho de que puede realizarse sin importar el estado físico. ;


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Mantiene buen estado de salud en general;


No se necesita una resistencia especial para realizarlo, incluso personas de edad avanzada sin ninguna actividad física previa, pueden comenzar a practicarlo cada uno dentro de sus posibilidades. ;


El Tai Chi Chuan, desde el punto de vista terapéutico, busca prevenir la enfermedad, mantener las defensas del cuerpo; reforzar su energía (Chi) y evitar los desequilibrios que nos produce diariamente la sociedad en la que vivimos. ;


Todo el cuerpo se involucra y esto ayuda a mantener un buen estado de salud general. Previene la deficiencia renal, beneficia los sistemas nervioso, respiratorio, digestivo y circulatorio. ;


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Constancia en la práctica;


Mantiene en buenas condiciones los huesos, se flexibilizan las articulaciones, los músculos se tonifican y los ligamentos se hacen más elásticos. ;


Por otra parte, a través de la constancia en la práctica se logra prevenir y mejorar los estados de angustia, ansiedad y depresión, siendo esta técnica un buen complemento del tratamiento psicológico. ;


Por lo enunciado anteriormente, el Tai Chi Chuan puede ser una técnica terapéutica alternativa para todas las personas y especialmente para aquellas que necesiten cultivar el cuerpo con una gimnasia no agresiva.