Salud y Sexualidad

El imán de las pasiones


Sayali Baca

En vista que la sexualidad no tiene limites, las parejas se pueden dar el gusto de escoger a su antojo a la persona con quien deseen pasar noches intensas de mucho placer, bajo el eclipse del amor y el sexo.
Pensar cómo queremos que sea nuestro hombre ideal o mujer en la cama, puede tornarse para muchos un tanto difícil, cuando este objetivo no está bien claro.
En cambio, tener definido las técnicas sexuales que nos hacen estremecer, nos permite fácilmente buscar parejas, con características rudas, egocéntricas, narcisistas o bien, todo lo contrario, femeninas, masculinas y capaces de compartir placer.
El rol de la mujer ha venido cambiando. La mujer sumisa, frágil y ama de casa en su mayoría se visualiza independiente, fuerte y capaz de sobrellevar cualquier obstáculo y entender su rol en la cama es uno de ellos, dice la doctora Mercedes Padilla, especialista en Salud Sexual Reproductiva de la UNAN-Managua.
“El hecho que una mujer estudie y se prepare, permite que algunos hombres, bajo el contexto actual de la modernidad se interesen más en ellas, porque estamos hablando que son más inteligentes y por tanto saben llevar su papel protagónico bajo la rudeza enfocada en la fuerza y capacidad al frente de una relación sexual y como ama de casa”, asegura la experta.
La importancia de hablar sobre la sexualidad de manera abierta hoy en día facilita a la mujer y al hombre que éstos no lleguen con los ojos vendados a la formación de una pareja como tal y de un hogar, pues ambos pueden compartir gustos y experiencias de satisfacción en la cama.
“Si las parejas no tienen sexo podría ocasionarse un distanciamiento, dado que este es el motor que los une y los mueve”, especificó la sexóloga. Entre más saben de sexo las parejas menos infidelidad existirá. Es importante apartar los tabúes y afrontar las inconformidades que existen para aumentar el placer.

Cómo los prefieren ellas
Los hombres corpulentos y rudos son los más apetecidos por ellas, aseguró la sexóloga; sin embargo hay algunas que prefieren a los chicos delicados que les gusta compartir roles y más cuando estos tienen características de timidez y ternura, pues muchas veces suelen esconder buenos sentimientos que se vuelven atractivos durante el acto sexual.

De la vida real
“Desde joven he optado por llevar una independencia tanto profesional como personal, me gusta llevar el control en las relaciones de pareja, por eso me agradan los hombres tiernos, pero claro, que con el calor de la noche se vuelvan rudos” (rie), dice Rotsen López. “Los prefiero así porque yo soy una persona ruda, me gusta guiar, enseñar y manejar a los hombres, además no me agrada que me quiten protagonismo”.
Iván Robleto es un joven que tiene preferencias por las mujeres que les gusta compartir, “me gusta que exista una combinación de rudeza cuando hay sexo y tierna cuando de brindar amor se trata. Debo admitir que si la quiero para mi novia la prefiero tierna y delicada de lo contrario desinhibida para jugar y volver por más”, añadió.
“Creo que a las mujeres les gusta que nosotros las guiemos, nos encanta eso porque sinceramente es agradable que jueguen bien su rol de fémina. Creo que debe existir un una mezcla de ternura y rudeza en la cama, porque de estas dos se puede desatar una buena dosis de pasión (…) a mi en lo particular me gustan las mujeres narcisistas, egocéntricas porque tienden a darte mucho placer, pues creen que todo lo pueden, lo que significa que tienen la mente abierta y que son capaces de experimentar cosas poco usuales que otras mujeres no se atreven”.