Salud y Sexualidad

¿Qué es la radioterapia?


SEGUNDA ENTREGA

Continuando con el tema de la radioterapia como tratamiento para combatir el cáncer, la de tipo paliativa también se administra para reducir algunos síntomas como el dolor en los huesos u otras partes a causa de la diseminación. La radiación puede ser externa a través de una máquina colocada fuera del cuerpo, o bien, interna. También está la sistémica donde se usan materiales radiactivos no sellados que viajan por el cuerpo. La alternativa más común es la radiación externa, aunque todo depende del tipo de cáncer, ubicación, profundidad, salud general del paciente, historial médico, y tipos adicionales de tratamiento.
La radioterapia externa casi siempre se administra de forma ambulatoria. Es usual en cánceres de vejiga, cerebro, mama, cérvix, laringe, pulmón, próstata y vagina. Existe un tipo llamado intraoperatoria, sin embargo, no está disponible en Nicaragua. Éste se administra durante la cirugía y se aplica para cánceres que no se pueden extirpar por completo o con alta probabilidad que regresen en tejidos cercanos como el colorrectal, de glándula tiroides, del intestino delgado y cáncer de páncreas.
Otro tipo es la irradiación craneal profiláctica, que es de tipo externo y se aplica al cerebro cuando hay un riesgo elevado de que el cáncer primario (cáncer de pulmón de células pequeñas) se disemine al cerebro.
También está la radioterapia interna o braquiterapia que se coloca muy cerca del tumor o dentro del mismo. La fuente de radiación está ordinariamente sellada en un portador pequeño llamado implante. Este tipo de radiación puede requerir que el paciente permanezca en el hospital.
La radioterapia intersticial se inserta en el tejido del tumor o cerca. Se usa para tratar tumores de cabeza y cuello, próstata, cérvix, ovarios, senos, y regiones perianal y pélvica.
Algunas mujeres que reciben radiación externa para tratar el cáncer de seno, reciben una dosis de refuerzo de radiación, que puede ser intersticial o externa. La radioterapia intracavitaria o intraluminal se usa comúnmente para el cáncer de útero.
En cuanto a la cantidad de radiación que se absorbe por los tejidos se llama dosis y se conoce como “gray” (Gy), y la cantidad que se aplique depende del tejido; el hígado, por ejemplo, tolera más dosis que los riñones. La dosis total se divide en dosis más pequeñas a lo largo de un periodo específico, lo que aumenta al máximo la eliminación de las células cancerosas mientras se reduce al mínimo el daño al tejido sano.
La energía (fuente de la radiación) que se usa cuando se administra la radioterapia externa puede provenir de Rayos X, los cuales son formas de radiación electromagnética. Se usan para destruir células cancerosas en la superficie del cuerpo o en los tejidos u órganos más profundos.
Comparados con otros tipos de radiación, los Rayos X pueden irradiar un área relativamente grande.
Los rayos gamma se producen cuando los isótopos de ciertos elementos (como el iridio y el cobalto 60) emiten energía de radiación cuando se descomponen.
Cada elemento se descompone a un ritmo distinto, y emite cierta cantidad de energía, lo cual afecta la profundidad de penetración en el cuerpo.
Muchas veces quienes reciben radioterapia temen que el tratamiento los haga radiactivos. La respuesta es que depende del tipo de radioterapia que se administre. La externa no tiene este efecto. Los pacientes no se ven obligados a evitar la compañía de otras personas. La interna (intersticial, intracavitaria o intraluminal) que usa implantes sellados, sí emite radiactividad; sin embargo, se toman ciertas precauciones para proteger a la gente cercana al paciente.
Las fuentes selladas emiten la mayor parte de la radiación cerca del área del implante y, aunque el área alrededor del implante es radiactiva, el cuerpo entero del paciente no lo es.
La radioterapia sistémica usa materiales radiactivos no sellados que viajan por el cuerpo. Parte de este material radiactivo sale del cuerpo a través de la saliva, sudor y orina antes de que la radiactividad se desintegre, lo cual hace que estos fluidos sean radiactivos. En consecuencia, es necesario que las personas que están en contacto directo con el paciente, tomen ciertas precauciones.