Salud y Sexualidad

Sexo y embarazo, una buena combinación


Sayali Baca

“La sensación que provoca saciar el apetito sexual es fuerte, algo así como la explosión de un volcán en erupción, debido a que el corazón bombea más.
Mantuve relaciones sexuales hasta las 35 semanas de gestación. “Estar embarazada aumentó mi deseo sexual”, cuenta una joven a quien llamaremos Andrea.
Rosita es otra joven que comenta sobre su experiencia durante el embarazo: “la libido y el morbo aumentaron en las relaciones sexuales que mantuve hasta los 8 meses por recomendaciones de mi médico”.
Nunca sentí temor de tener sexo, pero mi pareja sí; sin embargo, teníamos posiciones específicas para no dañar al bebé, como la de la vaca echada, yo encima de él, de ladito, boca abajo y yo en cuclillas”, confesó esta mujer y madre de un varón.
No hay excusa para saciar el apetito sexual cuando el embarazo sucede de manera normal.
Según los argumentos de las mujeres entrevistadas al quedar embarazadas se volvieron más desinhibidas respecto a las relaciones sexuales, al punto de mantener actividad semanas antes de dar a luz. El sexo puede pasar a otro plano sólo si la mujer sufre alguna complicación durante la gestación, de lo contrario puede disfrutar de uno de los mejores placeres de la vida.
Según la Doctora Greta Solís, Presidenta del Comité Científico de la Federación Latinoamericana de Ginecología y Obstetricia, las relaciones sexuales no están contraindicadas durante el estado de embarazo, pero sí existen ciertos momentos que se pueden valorar para ver si la mujer puede o no tener relaciones sexuales, lo cual se averigua durante los primeros tres meses de gestación.
En caso que una mujer presente complicación al inicio de su embarazo, pero en el transcurso se estabilizó a un estado normal, puede reanudar la satisfacción del apetitito sexual con su pareja, dice la doctora Solís.
Sin duda alguna, existe satisfacción sexual plena, tanto en la mujer embarazada como en la que no lo está, sólo que durante el embarazo se incrementa el deseo.
Debido a que existe un cambio hormonal profundo, se recomiendan las relaciones sexuales, dado que se ha visto un impacto positivo en la salud emocional de la madre y consecuentemente del bebé.

Relaciones a días u horas de “dar a luz”
Las relaciones sexuales pueden servir como ejercicios para el parto, dado que el semen está constituido de sustancias de prostaglandinas que producen contracciones uterinas, mismas que pueden hacer modificación alrededor del cuello uterino, como forma de preparación natural, explicó la especialista.
Es importante que todas las mujeres sepan que al quedar embarazada pueden satisfacer su apetito sexual, pues no dañarán al bebé, dado que está bien arriba, en la placenta, cerrada y protegida por el cuello uterino.
La penetración del pene dentro de la vagina no logra alcanzar la bolsa del bebé, así que pueden sentirse libres de derrochar su sexualidad.

¿Por qué algunas mujeres no suelen tener relaciones sexuales durante el embarazo?
Se puede decir que el temor a hacerle daño al bebé es sin duda el factor más conocido, lo que las lleva a decir que no sienten ganas de tener relaciones.
Otro factor se basa en lo poco atractivas que se ven con el aumento de peso o volumen de su abdomen; es decir, hay quienes se llegan sentir feas, esa idea debe cambiar y dejarse llevar por el deseo si goza de buena condición física y de salud, especificó la especialista.

Las posiciones recomendadas
Todas las posiciones que se han practicado antes de estar embarazada pueden realizarse, pero obviamente, las que puedan poner en peligro su salud y la del bebé deben evitarse, como la posición clásica que consiste en que la mujer esté abajo y el hombre arriba --la del misionero--.
Las posiciones deben ser cómodas y poco riesgosas, en esto nos referimos tanto a las coitales como las no coitales.
* La mujer arriba: esta posición le permite controlar cuán rápido, lento y cómoda desea estar.
* Posición de la cuchara: piense en la forma en que las cucharas se apilan de costado en el cajón de los utensilios. Recuéstese de costado y su pareja debe ponerse en la misma posición detrás de usted para tener relaciones sexuales. Esta posición disminuye la cantidad de presión que se ejerce sobre el abdomen.
* Manos y rodillas (en cuatro patas): esta posición funciona mejor durante el primero y segundo trimestre, porque también reduce la presión sobre el abdomen, pero próximos al final del embarazo quizás le resulte incómodo.
* Besarse, abrazarse, hacerse masajes sensuales, sexo oral, este último puede practicarse evitando que su pareja sople aire dentro de su vagina, de lo contrario podría cursarle una embolia o lesiones graves tanto a usted como al bebé.

Consejos:
* Hable con su pareja sobre sus necesidades de manera abierta y afectiva. Tenga presente las inquietudes de él, además de las suyas. Si trabajan juntos podrán encontrar la manera de hacerse feliz el uno al otro.
* Déjese guiar por el goce y la comodidad de los dos. Si hay algo que no le resulta bien a uno, cámbielo.
* No pierdan el sentido del humor.
* Para evitar las infecciones de transmisión sexual, utilice un condón al tener relaciones sexuales o sólo manténgalas con una persona que a su vez no tenga otras parejas sexuales.
* Si el embarazo es de alto riesgo, pida asistencia a su profesional de la salud.