Salud y Sexualidad

Costumbres sexuales del mundo dentro del dormitorio


En este aspecto, las mujeres australianas no tienen en cuenta lo que se considera femenino o no. No les importa ser ellas quienes den el primer paso para irse a la cama con el hombre que les atrae.
Las mujeres coreanas aprovechan estos prolegómenos para hacer que su experiencia sexual sea más intensa. Antes de llegar al coito, las coreanas suelen vendarle los ojos a su chico. Después le acarician por todo el cuerpo muy despacio, deslizando un pañuelo de seda desde la cabeza hasta los pies, deteniéndose mucho y muy delicadamente en la zona pélvica.
El juego sexual favorito de las sudafricanas: la rueda del placer. Las parejas se tumban de lado, uno frente a otro. Cuando el chico ha penetrado a la chica, entrelazan las manos y piernas y, empiezan la diversión.
Las mujeres francesas no se cortan ni un pelo a la hora de hacer peticiones sexuales a su chico. Y lo mismo hacen las mujeres húngaras, quienes, por cierto, hacen el amor con más frecuencia que el resto de las féminas del mundo.
Las mujeres italianas son maestras en esto de encontrar nuevas formas de disfrutar del sexo. Muchas viven con sus padres hasta pasados los 30, así que no les queda más remedio que encontrar lugares en los que disfrutar del sexo con su pareja fuera de casa.
Claro que para lanzadas, las mujeres griegas. Ellas van mucho más allá a la hora de poner en práctica hábitos que otras culturas no ven demasiado bien. Tanto los hombres como las mujeres de Grecia disfrutan mucho con el sexo anal. No consideran que sea malo ni prohibido.
Las mujeres estadounidenses se masturban poco. Sin embargo, las brasileñas son unas expertas. “Las mujeres jóvenes en Brasil suelen reunirse con sus amigas y organizar encuentros en alguna casa, donde una monitora o sexóloga les va enseñando las nuevas formas de masturbarse, de darle placer a su pareja, cómo se hace un estriptease o cómo usar correctamente el vibrador.
¿Y qué es lo que las españolas pueden enseñar a las extranjeras? Pues a echarle imaginación al asunto. En España se usan las fantasías sexuales durante el coito o la masturbación para llegar al orgasmo. Y lo que más sorprende es que el 60% de los españoles de ambos sexos dicen que el protagonista de sus fantasías es su propia pareja.

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