Salud y Sexualidad

Leche materna, el mejor regalo para su hijo


Tenía apenas 15 minutos desde que abrió sus ojos a la luz de la sala de labor y parto. Ahí fue tomado de encima del vientre de su madre donde fue colocado para que ella lo observara por primera vez. Era su primer hijo, su primera ilusión, su primer regalo. Emocionada, la llevaron a la sala de parturientas donde fue recibida con su pequeño de ocho libras y largo cuerpecito. Inocente, asustado e inquieto reposaba en el regazo de su madre esperando su segundo regalo: beber de ella el alimento, y con sus pequeñísimas manitas los tocaba y con sus curiosos ojos negros le decía: mamá, quiero leche de tus pechos, como sabiendo que en ese par de volcanes henchidos, hay vida, ¡mucha vida! Entonces ella supo que era el momento, pero sabía muy poco de cómo lactar.
En palabras expertas, la lactancia materna es una práctica ancestral, los seres humanos tenemos miles de años de existir y hemos sobrevivido en los primeros meses de vida gracias a la leche materna. Es sólo que en la actualidad muchas madres primerizas desconocen un sinnúmero de beneficios, detalles y malestares que aprovechar y contrarrestar durante esta etapa. ¿Qué deben saber las madres primerizas sobre la lactancia?
El doctor Jaime Enrique Matus, Ginecólogo y obstetra, especialista en embarazo de alto riesgo y diagnóstico prenatal, confesó ser un defensor y promotor de la lactancia materna, porque según afirmó, es una práctica que congloba una serie de beneficios a la mamá y al bebé. A él nos dirigimos para abordar estos puntos y desglosarlos, de manera que podamos igualmente promover la lactancia materna a través de este artículo.
“A diferencia de la fórmula infantil”, comparó el médico “la leche materna le provee al recién nacido de todas las defensas de la mamá, esto se llama inmunización pasivo-natural, además provee nutrientes como grasa y proteínas necesarias y adecuadas para el funcionamiento de sus órganos”, explicó. Esto de igual manera reduce las enfermedades del bebé, principalmente las relacionadas al tracto digestivo, “es como una vacuna que lo protege”.
El médico mencionó también como un beneficio la parte económica a razón de la gratuidad de esta leche, a su vez que la mamá consigue una mejor recuperación de su estado, es decir, “que en su puerperio (después del nacimiento y los cambios que deja en el cuerpo desde el embarazo hasta su normalidad), le ayuda a cambios propios a nivel del útero porque éste se contrae y regresa a su tamaño normal”, señaló el especialista.
Más de los beneficios que trae consigo la lactancia materna y que toda primeriza debe saber, es que mejora su figura después del alumbramiento con mayor rapidez en comparación con una mujer que no amamanta.
Y ojo con este importante dato que las primerizas no deben ignorar, remarcó el doctor, y es que ninguna mujer que da a luz el día de hoy inmediatamente produce las grandes cantidades de leche.
Para lograr ese cometido, “toda primeriza debe pegarse a su bebé al pezón para que el reflejo de succión estimule la producción de leche, y es así como funciona”, dijo, y ejemplificó con un error que comúnmente cometemos las madres primerizas, que aseguran que como no les baja la leche, “no se lo pegan, pero sepan que esto no sucede sino hasta las primeras 48 horas”, advierte.
Cuando la mamá empiece a colocar a su bebé para estimular la producción de la leche, la parturienta empezará a sentir un ligero incremento en la temperatura corporal, “puede haber una pequeña fiebre en los dos o tres días subsiguientes”, mencionó.
“Es preferible”, señaló el médico, “que el reflejo de succión se haga en ambos pechos porque muchas veces por las facilidades del arrumaco, sólo se hace en uno, pero lo indicado es que se haga de 20 a 30 minutos en cada pecho cada vez que amamante”, indicó el galeno.
Siguiendo el hilo del ítem sobre la producción de leche, el médico mencionó el término calostro, que es la leche que se produce los primeros cinco días aproximadamente y es “precisamente una leche inmadura ad-hoc o acorde a las condiciones del recién nacido y conforme va pasando el tiempo, en las subsecuentes cuatro semanas después de esos cinco días, ese calostro va cambiando su composición principalmente de grasas y proteínas y se va convirtiendo en leche humana madura”, detalló minuciosamente el doctor Jaime Matus.
Otro dato interesante que es obligatorio mencionar es la forma del pezón, pues hay mujeres que los tienen invertidos (hacia adentro), “y son pacientes que tienen algo de complicación para que el bebé lo tome”, subrayó Matus, “para eso hay que darle masajes al pezón para darle la forma paradita o de mamila para que éste salga”. Se puede ir preparando con los masajes durante el embarazo si se detecta el pezón invertido, fue otra recomendación médica.
Situaciones difíciles
Una vez que se ha iniciado la lactancia, las pacientes experimentan, sobre todo si son primerizas, una situación un poco difícil que son las lesiones a nivel del pezón. En palabras del médico, “producto de la succión hace que los pezones se agrieten y éstos sangran, duelen y las mujeres sufren, pero son condiciones naturales que no deben impedir la lactancia, precisamente para la prevención de ese tipo de situaciones”, y aquí viene la cura que recomienda el especialista.
“Se recomiendan dos cosas: la manera más natural es utilizar la misma leche materna, el calostro, frotado en el areola y el pezón de la mujer con la finalidad de lubricar y mantener húmeda esa área y, la otra con una serie de compuestos que hay en el comercio a base de vitamina A, D, lanolina, óxido de zinc, que son cremas y pomadas que ayudan a mantener húmedo el pezón y evitar que se agriete”, explicó. Como remedio casero se recomienda la miel para el mismo efecto, “que es un excelente cicatrizante natural”, agregó.
Muy importante mencionar es que esa zona debe ser perfectamente bien limpiada antes que el bebé vuelva a succionar, porque de lo contrario “aunque estas cremas estén indicadas para el pezón, tienen un sabor desagradable y la tendencia del neonato es rechazarla y, además no es saludable que esté consumiendo estas fórmulas”, subrayó a modo de alerta. Dicha limpieza debe hacerse cada vez que el niño se vaya a alimentar, con una solución de agua estéril o hervida y unas gasitas limpias, “aunque lo ideal sería con el mismo calostro para evitar la contaminación”, añadió.
Otra de las complicaciones, precisamente cuando se amamanta sólo con uno de los pechos, éste se pone duro y le surge la congestión mamaria, “se ponen de color rojizo, duelen y hay fiebre. Entonces para desaparecer este malestar se debe aplicar fomentos de agua tibia cada dos horas por treinta minutos, se hacen masajes y, seguido extraerse la leche”, recomendó el médico advirtiendo que esta es la única manera de curar una congestión mamaria y “no confundirla con mastitis (infección mamaria), porque ésta requiere de tratamientos con antibióticos… pero lo mejor es visitar al médico”, advirtió.
Aunque algunas de estas situaciones te alarmen, no dejes de amamantar, pues es el mejor obsequio que una madre le puede dar a su hijo, porque la lactancia además de beneficios no tiene contraindicación, únicamente a las mamás con VIH no se recomienda. “Por ejemplo un cuadro gripal de la mamá, no impide amamantar, solamente se coloca un pasaboca y listo”, recomendó al finalizar el doctor Matus, asegurando que una mamá enferma no afecta al recién nacido en su periodo de amamantamiento, el cual se debe realizar según lo estimado por los especialistas, por 6 meses “porque después los requerimientos del bebé ya son mayores y quizá debe complementar los nutrientes con otro tipo de alimentos, que es lo que conocemos como ‘ablactación’”.
Y entonces al explicarle a ella el cómo y cada cuánto, acercó a su pequeñito a sus pechos y su instinto lo hizo tomar de ese alimento que su madre tenía preparado exclusivamente para él.
Importante una alimentación balanceada
Durante el puerperio (después de dar a luz y durante la lactancia), la paciente debe mantenerse en un excelente estado de hidratación (de dos a tres litros de agua al día) y su alimentación debe ser balanceada, aunque debe reducir los lácteos y algunos alimentos que pueden producir cólicos en el bebé. El máximo tiempo para amamantar es de seis meses.
TOME NOTA: El doctor Jaime Enrique Matus, Ginecólogo y Obstetra, especialista en embarazo de alto riesgo y diagnóstico prenatal, realiza pruebas de bienestar fetal, atiende en el consultorio 208 del Hospital Metropolitano y puede llamarlo a los teléfonos 5522 6900 - Extensión 84238. Domicilio: 2255 0867, celular: 86781000. Email: drjaimematus@yahoo.com.mx.
Créditos:
Locación: Hotel Holiday Inn Select.
Modelos: Amanda Pérez y el niño Diego Josué Pérez.
FOTO: Carlos Cortéz/END.