Salud y Sexualidad

Cáncer de ovario


Existen muchos tipos de tumores en los ovarios. La mayoría no son cancerosos, los cuales tampoco se propagan. Éstos se tratan con éxito mediante la extirpación de una parte o todo el ovario. Los tumores malignos en cambio, sí se pueden propagar y tienen un tratamiento más complejo.
Su nombre lo reciben según el tipo de células que lo origina, así como si es benigno o canceroso. Los principales son: Los epiteliales, se originan de las células que cubren la superficie externa del ovario. La mayoría son de esta clase. Los cancerosos se llaman carcinomas y existen diferentes tipos, siendo el más común el seroso, seguido por los mucinosos, endometrioides y el de células claras; los de células germinales se originan de las células que producen los óvulos y los tumores estromales del tejido que sostiene el ovario y produce las hormonas femeninas estrógeno y progesterona.
Si las células no lucen como estos tipos, es un tumor indiferenciado que tiende a crecer y propagarse más rápido. Las escalas van de 1 a 3, siendo el primero el de mejor pronóstico.
Entre sus tipos, el carcinoma peritoneal primario es un cáncer poco común asociado al cáncer ovárico epitelial. También se le conoce como “fuera del ovario” y se origina en las células del revestimiento de la pelvis y el abdomen.
Los tumores de las células germinales por lo general tienen buen pronóstico. Nueve de cada diez pacientes sobreviven al menos cinco años después del diagnóstico. Los teratomas inmaduros, por lo general se presentan en mujeres menores de 18 años, incluyendo niñas. Son poco frecuentes y contienen células parecidas a tejidos fetales. Cuando no se ha extendido más allá del ovario y la inmadurez no es prominente, se extirpan. En caso contrario además de la extirpación, se recomienda quimioterapia.
El disgerminoma es el cáncer ovárico de células germinales más común. Por lo general afecta a adolescentes y mujeres entre 20 y 29 años. Se consideran malignos, pero la mayoría no crece ni se extiende con mucha rapidez. Cuando rodea el ovario, más del 75% se cura al extirparlo y sin uso de ningún otro tratamiento. Incluso si el tumor se ha extendido más allá o si regresa, la cirugía y/o quimioterapia ayudan a controlarlo en un 90%.
El tumor del seno endodérmico y coriocarcinoma, son raros y afectan a niñas y mujeres jóvenes. Crecen y se extienden con rapidez, pero son muy sensibles a la quimioterapia. Los que se originan en la placenta (durante el embarazo), son más comunes que los del ovario y suelen tener una mejor respuesta a la quimioterapia.
Los estromales se presentan en mujeres mayores de 50 años, aunque un 5% afecta a niñas. El síntoma más común es el sangrado vaginal anormal que se da porque muchos de estos tumores producen estrógeno, hormonas que pueden causar sangrado vaginal (como un periodo menstrual) que comienza de nuevo después de la menopausia.
Factores de riesgo
Edad. La mayoría se origina después de la menopausia, en especial arriba de los 63 años.
Obesidad. Las mujeres con un índice de masa corporal al menos de 30, tienen mayor riesgo. Un estudio de la Sociedad Americana del Cáncer también encontró una tasa mayor de muertes en mujeres obesas. El riesgo es del 50% en las mujeres de mayor peso.
Reproducción. Aquéllas con mayor número de hijos tienen menor riesgo en comparación con las que no son madres. La lactancia y la píldora anticonceptiva también reducen el riesgo.
Ligadura de trompas. Esta cirugía reduce la probabilidad hasta en un 67%. La extirpación del útero sin remover los ovarios, también contribuye.
Medicamentos para la fertilidad. El uso de estos productos por más de un año, puede aumentar el riesgo, en especial cuando no se logra el embarazo.
Terapias hormonales. Estudios revelan que las mujeres que toman andrógenos presentan mayor peligro, en especial después de la menopausia. Esto es igual para quienes reciben terapias tanto de estrógeno como de progesterona.
Antecedentes familiares. Si la madre, hermana o hija presentan este cáncer el riesgo aumenta, así como por la vía del padre. Los antecedentes por cáncer de seno también tienen relación.
Analgésicos. Se estima que la aspirina y el acetaminofén ayudan a reducir el riesgo.
Polvo de talco. Aplicar esto directamente al área genital o en servilletas sanitarias, puede causar cáncer de ovario. Un factor puede ser contener asbesto, un mineral reconocido como carcinogénico, aunque por ley desde hace más de 20 años, los productos basados en polvo de talco para el cuerpo y la cara, no pueden contener asbesto.
Fumar y alcohol. Estos factores no se relacionan con la mayoría de los cánceres de ovario, aunque sí para el tipo mucinoso.
Síntomas y signos
* Inflamación abdominal
* Dolor en la pelvis o abdomen
* Dificultad para ingerir alimentos o sensación rápida de llenura al comer
* Sensación constante de tener que orinar o hacerlo a menudo
* Cansancio
* Problemas estomacales
* Dolor de espaldas
* Dolor durante las relaciones sexuales
* Estreñimiento
* Cambios en la menstruación
Estos síntomas también pueden deberse a otras enfermedades no cancerosas y por cáncer de otros órganos, pero cuando se trata de cáncer de ovario, son más persistentes. Si se presentan casi a diario por más de varias semanas, hay que buscar una consulta médica.
Tratamientos
Cirugía. La histerectomía extrae ambos ovarios y trompas de Falopio. La omentectomía es sobre la capa de tejido adiposo que cubre los contenidos abdominales. Si hay líquido en la pelvis o la cavidad abdominal, también se extraerá para análisis. La cirugía ayuda a determinar la etapa, que es muy importante ya que cada una se trata diferente. También busca no dejar ningún tumor que mida más de 1cm. La cirugía citorreductora es muy importante cuando se ha propagado ampliamente a través del abdomen al momento de la cirugía.
Quimioterapia. Esto elimina las células cancerosas, pero también daña algunas normales. Pueden presentarse náusea y vómito, pérdida del apetito, caída del cabello, erupciones en las manos y los pies, llagas en la boca. También hay mayores probabilidades de infección debido a la escasez de glóbulos blancos, pérdida de sangre o hematomas después de cortaduras o lesiones menores por la falta de plaquetas y cansancio a causa de los bajos niveles de glóbulos rojos.
Radioterapia. La radioterapia usa Rayos X de alta energía para destruir las células cancerosas. Éstos se pueden administrar en un procedimiento que es muy parecido a la radiografía diagnóstica. En la actualidad se usa poco para este tipo de cáncer.

*Cirujano Oncólogo
Hospital Central Managua
Post-Grado Instituto Nacional
de Cancerología México, D.F.
Fellowship National Cancer Institute Washington, USA. (Summer School)
Institute Gustav Roussy Paris, Francia.