Salud y Sexualidad

Detección y prevención del cáncer de piel


La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y el cáncer en esta zona es el más común de todos, incluso mayor que el de próstata, seno, pulmón, colon, útero, ovarios y páncreas combinados.
La buena noticia es que se puede detectar temprano. La mayoría son causados por demasiada exposición a los rayos ultravioleta (UV), que proceden de la luz solar, aunque cierta cantidad puede proceder de fuentes creadas por el hombre, como las lámparas de bronceado.
Otro factor es la disminución de la capa de ozono, cuya mayoría de componentes químicos también se usan en el sector industrial para hacer vasos y platos desechables, propelentes para aerosoles en lata y disolventes para limpiar tarjetas de circuitos electrónicos.
No es posible ni práctico evitar por completo la luz solar; sin embargo, demasiada puede ser perjudicial. Algunas personas sólo se protegen cuando visitan la playa, pero hay que hacerlo siempre. Para esto es necesario resguardar el cuerpo con alguna camisa, bloqueador, sombrero y lentes para el sol que protejan los ojos y la piel sensible alrededor de éstos. Estas medidas deben aplicarse juntas.
Los colores oscuros generalmente proveen más protección que los claros, así como las telas de tejido estrecho. Asimismo, la ropa seca generalmente protege mejor que la mojada. Si usted puede ver la luz a través de la tela, los rayos ultravioleta también pueden traspasarla.
En cuanto a los bloqueadores solares se recomiendan productos con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30, un número mayor significa más protección y debe ponerse una capa gruesa.
Los productos que llevan en su etiqueta “broad-spectrum” (de amplio espectro) ofrecen algo de protección tanto contra la radiación UVA como la UVB.

Tipos
Para la detección sólo basta mirarse bien. Los dos tipos principales son el cáncer queratinocitos --de las células basales y células escamosas-- y los melanomas.
Los primeros son más comunes. Los melanomas se originan de los melanocitos que producen el pigmento marrón que le da a la piel su color.
Éstos también pueden formar crecimientos benignos, no cancerosos, que son conocidos como lunares. Para los médicos, resulta importante separar estos tipos de cáncer, ya que se tratan de forma diferente.
Los cánceres de células basales y de células escamosas, se detectan principalmente en las partes del cuerpo expuestas al sol como la cabeza, cuello y brazos.
Estos cánceres rara vez se propagan y son mucho menos propensos a ser fatales. No obstante, es importante identificarlos, ya que si no son tratados, pueden crecer bastante e invadir los tejidos cercanos, lo que causa cicatrices, desfiguración o incluso pérdida de la función de algunas partes del cuerpo.
A menudo, aparecen como áreas planas, firmes y claras o pequeñas en relieve de color rosado o enrojecidas, translúcidas, brillantes y cerosas que pueden sangrar después de una lesión menor. Pueden tener uno o más vasos sanguíneos anormales, un área hundida en el centro y/o mostrar áreas de color azul, café o negro. Éstos pueden tener áreas con secreciones o con costras, aparecer como protuberancias crecientes y a menudo de superficie áspera, escamosa.
También pueden lucir como manchas planas rojizas que crecen lentamente. Estos dos tipos de cáncer pueden presentarse como un área plana que sólo muestra leves cambios al compararse con la piel normal.
La queratosis actínica, también conocida como queratosis solar, es una afección que algunas veces es precancerosa. Por lo general son pequeñas manchas ásperas de color rosado rojizo o del color de la piel. Suelen desarrollarse en la cara, orejas, dorso de las manos y brazos de las personas de piel blanca. Generalmente, las personas con una queratosis actínica desarrollan muchas más. Algunas pueden crecer hasta convertirse en cánceres de células escamosas, pero otras pueden permanecer igual o incluso desaparecer por sí solas.
El melanoma es mucho menos común, pero sí el más grave porque tiene más probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo donde es muy difícil de tratar. Éstos pueden aparecer en cualquier parte, pero son más propensos a desarrollarse en ciertas áreas, siendo el sitio más común en los hombres, el pecho y la espalda. En las mujeres aparece en las piernas. El cuello y el rostro son otros sitios comunes.
La señal más importante son las marcas o lunares nuevos o una que haya cambiado en tamaño, forma o color. Otra señal importante es que luzca distinto a otros, --esto se conoce como el signo del patito feo--. La regla ABCD es otro método de identificación:

* A de Asimetría: La mitad del lunar o marca de nacimiento no corresponde a la otra mitad.
* B de Borde: Los bordes son desiguales, irregulares, borrosos o dentados.
* C de Color: El color no es uniforme y pudiera incluir sombras color marrón o negras, o algunas veces con manchas rosadas, rojas, azules o blancas.
* D de Diámetro: El lunar mide más de medio centímetro de ancho (aproximadamente del tamaño del borrador de un lápiz), aunque los melanomas algunas veces pueden ser más pequeños que esto.

Algunos melanomas no se rigen con estas guías, por lo que es importante que informe a su médico sobre cualquier cambio, nuevas lesiones o crecimientos.
Otras señales de advertencia son: una llaga que no cicatriza, propagación del pigmento del borde de una mancha hasta la piel circundante, enrojecimiento o una nueva inflamación más allá del borde, comezón, sensibilidad o dolor, cambio en la superficie de un lunar --descamación, exudación, sangrado, o la apariencia de una protuberancia o nódulo--.
Preste atención a nuevos crecimientos, manchas, protuberancias, al igual que manchas o llagas que no se curan después de dos a tres meses.

Diagnóstico
Es importante que se revise la piel al menos una vez al mes. Lo mejor es hacerse el autoexamen en una habitación donde haya mucha luz y frente a un espejo de cuerpo entero.
Para las áreas difíciles puede usar un espejo de mano. Su cónyuge o un familiar de confianza pueden ayudarle con este examen, especialmente para las áreas difíciles de ver como la espalda o la parte trasera del cuello.