Salud y Sexualidad

Aprende el arte de quitarte la ropa


¿Quieres reconquistar a tu amor y recuperar la chispa de la seducción? La instructora Andrea Garfias, una morena curvilínea, asegura que todas las mujeres pueden cumplir su fantasía de convertirse por unas horas en strippers, si aprenden cómo quitarse la ropa con lentitud y mucho erotismo durante una canción.
Esta exótica stripper dirige una academia con su hermana Rubí. Por allí han pasado amas de casa, estudiantes, doctoras en ciencia, mujeres de 60 años, con sobrepeso, chaparritas, de clase alta.
“Aquí vienen por todo tipo de razones: quieren enamorar otra vez a sus maridos, cazar novio, romper sus tabúes o quitarse la vergüenza”, señala la bailarina.
Según ella, muchas de las mujeres que asisten a este lugar perdieron la ilusión inicial que disfrutaban en la relación con su pareja, y necesitan renovarse porque la monotonía fue matando poco a poco la atracción que sentían.

Por qué aprender
Graciela Gómez, de 48 años, desde niña tenía el sueño de “bailar quitándose la ropa” y acaba de empezar las clases. “Mi marido está encantado, voy a hacerle un striptease en casa en cuanto tenga la menor oportunidad”.
Otras alumnas afirman que no tienen pensado quitarse la ropa para nadie en particular, sino para sí mismas, porque simplemente quieren sentirse más libres y desinhibidas.
“Si mi novio se lo gana, a lo mejor le hago un desnudo”, afirma una estudiante de biotecnología, de 26 años, para quien estas lecciones le dan “confianza y seguridad”.

Los elementos indispensables
Además de usar una minúscula tanga y un sostén provocador, “hay que saberse acariciar, perderle el miedo a tu cuerpo, y es absolutamente necesario mirar a los ojos a la persona a quien dedicas el striptease”, explica Andrea.
Para lograr sobresalir, es necesaria una expresión facial y corporal atractiva, y saber “contar una historia a medida que te vas despojando de la ropa, en sincronía con la canción”.
Otro requisito importante es aprender a caminar. “Muchas mujeres han perdido la capacidad de moverse porque todo se hace de prisa”, lamenta la stripper.
Sostiene que “para hacer un buen desnudo no hace falta tener un buen cuerpo, así como tampoco lo es necesario para hacer el amor. Nos vendieron mucho tiempo el estereotipo de mujer alta y delgada, pero lo más importante es la belleza interna”, afirma Andrea Garfias.