Salud y Sexualidad

Cáncer de endometrio


El útero es un órgano hueco del tamaño y forma de una pera mediana donde crece y se desarrolla el feto. Su parte inferior se extiende hacia la vagina y se llama cuello uterino.
La parte superior se denomina cuerpo del útero y tiene dos capas. La interior es el endometrio y la exterior el miometrio, y es la que empuja al bebé hacia afuera durante el alumbramiento.
Los cambios hormonales durante el ciclo menstrual causan que el endometrio sufra cambios, los que pueden presentar diversas alteraciones de cuidado.
Durante la etapa inicial del ciclo menstrual, antes de que los ovarios liberen un óvulo, producen estrógenos. Esta hormona causa que el endometrio se haga más grueso para que pueda nutrir a un embrión en caso de ocurrir un embarazo. De lo contrario, el estrógeno se produce en menores cantidades y mayor cantidad de progesterona después de la ovulación.
Todo esto causa que la capa interior del revestimiento se prepare para ser eliminada. Para el final del ciclo, el revestimiento del endometrio es desechado del útero, lo cual conforma el flujo menstrual. Este ciclo se repite durante la vida de toda mujer hasta la menopausia entre los 40 y 50 años.
El cáncer endometrial comienza precisamente en el endometrio, que es el revestimiento del útero o matriz. Es poco común en mujeres menores de 40 años.
Por lo general afecta luego de los 50 años. La probabilidad promedio de que una mujer sea diagnosticada con este cáncer durante su vida es de aproximadamente una en 40. Este cáncer es más común entre las mujeres blancas, aunque tienen más probabilidades de muerte las de raza negra.
La tasa de supervivencia relativa de todos los casos de cáncer endometrial a cinco años luego del diagnóstico, es de aproximadamente 83%. Cuando se está en una etapa inicial, es más del 96%. Sin embargo, esto depende de la etapa en que se encuentre el cáncer, así como de otros factores.

Factores de riesgo

* Niveles hormonales. Cambios en el equilibrio de la producción de progesterona y estrógenos hacia una producción mayor aumenta el riesgo, así como las terapias de estrógenos para tratar síntomas menopáusicos.
* Número de ciclos menstruales. Cuando se tienen más ciclos menstruales durante la vida se aumenta el riesgo, más si éstos comienzan antes de los 12 años o si la menopausia tarda mayor tiempo en llegar.
* Obesidad. Aunque la mayor parte del estrógeno de la mujer es producido por los ovarios, el tejido adiposo puede convertir algunas hormonas en estrógenos. Tener más tejido adiposo puede aumentar los niveles estrogénicos de la mujer, lo que incrementa su riesgo de cáncer endometrial. 
* Tamoxifeno. Este medicamento se usa para prevenir y tratar el cáncer de seno. Su consumo puede causar que crezca el revestimiento uterino, lo que aumenta el riesgo de cáncer endometrial, aunque éste es un índice muy bajo.
* Tumores ováricos. Un cierto tipo de tumor ovárico, tumor de células de teca-granulosa, a menudo produce estrógeno.
* Síndrome del ovario poliquístico. Esta condición presenta niveles anormales de hormonas como estrógeno más elevado y progesterona más baja.
* Edad. El envejecimiento aumenta las posibilidades de padecer este mal.
* Alimentación. Una dieta alta en grasa puede aumentar el riesgo de éste y varios tipos más de cáncer.
* Diabetes. El cáncer endometrial puede ser hasta cuatro veces más común en mujeres con diabetes.
* Antecedentes familiares. La herencia familiar es un factor de alta importancia en este caso. Aunque estos factores son considerables, existen dos situaciones que ayudan a prevenir el cáncer endometrial y es el uso de pastillas anticonceptivas, las cuales incluso pueden proteger hasta diez años después de haberlas dejado de tomar.
* Otra situación especial es el embarazo, ya que en este periodo el equilibrio hormonal tiende a tener una mayor producción de progesterona, por lo tanto tener muchos embarazos protege contra el cáncer endometrial.

Signos, síntomas y tratamiento
En la mayoría de los casos, se debe poner especial atención a cualquier signo y síntoma de cáncer endometrial, como sangrado, secreción vaginal anormal. Dolor de la pelvis, así como pérdida de masa y peso. Ante esto se debe reportar de inmediato al médico de cabecera para hacer un diagnóstico en etapa temprana, lo que mejorará las probabilidades de que el tratamiento sea exitoso, aunque algunos cánceres de endometrio alcanzan una etapa avanzada antes de manifestar signos y síntomas reconocibles.
En cuanto al tratamiento, existen cuatro tipos básicos: cirugía, radioterapia, terapia hormonal y quimioterapia. La cirugía es el principal tratamiento, pero en ciertas circunstancias se puede utilizar una combinación de estos tratamientos. La elección de éste dependerá del tipo y etapa, así como el estado de salud general del paciente.