Salud y Sexualidad

El mortal cáncer inflamatorio de mamas


Es un tipo de cáncer extraño y extremadamente maligno, que con frecuencia se confunde con problemas médicos menores, impidiendo la detección temprana de la enfermedad.
El cáncer inflamatorio de mama (CIM), es un tipo de cáncer extraño puede desarrollarse y convertirse en metástasis en tan solo unas semanas. La enfermedad suele detectarse con mayor frecuencia en mujeres entre 45 y 55 años de edad.
Todos los aspectos del tratamiento del CIM, inclusive la estadificación, el diagnóstico y la terapia, difieren totalmente de los otros tipos de cáncer de mama.
Con frecuencia se suele confundir el CIM con problemas médicos menores, tales como un sarpullido o una infección en la mama, lo cual impide muchas veces la detección temprana de la enfermedad, que requiere un diagnóstico inmediato para salvar vidas.
Por lo general otras neoplasias se presentan como un bulto, pero el CIM se disemina por todo el tejido de la mama, haciendo difícil detectar la enfermedad mediante una mamografía.
El CIM representa entre el 1 y el 2 por ciento de los tumores de mama invasores que se diagnostican en los países desarrollados.
En Estados Unidos, representa del 3 al 6 por ciento de las 180.000 mujeres que son diagnosticadas con cáncer de mama en dicho país.
La esperanza de vida para quienes padecen esta enfermedad era del 5 al 10 por ciento hace 20 años. Sin embargo, actualmente, con el tratamiento adecuado, la tasa de supervivencia media, cinco años después del diagnóstico, es aproximadamente del 40 por ciento.
La mayoría de las pacientes experimenta reincidencia en lugares distantes. Un 20 a un 40 por ciento de las pacientes, sobrevive 10 años.

Síntomas
El CIM es un tipo de cáncer muy agresivo. Las células cancerosas se mueven rápidamente a todo el pecho, obstruyendo los vasos linfáticos en la piel y provocando los siguientes síntomas: hinchazón, calor en el pecho, piel rojiza, morada o con moretones, y piel con protuberancias o con marcas similares a la piel de una naranja.
También pueden presentarse otros síntomas, como dolor, sensibilidad a la presión, ardor, aumento en el tamaño de la mama y pezón invertido.

Nuevas esperanzas
La buena noticia es que científicos de la New York University School of Medicine, han logrado identificar los factores que causan el CIM, lo cual aumenta las esperanzas de que una intervención terapéutica acertada, pueda detener la propagación de esta variante particularmente agresiva del cáncer de mama, señalan los expertos.
Los resultados fueron publicados recientemente en el último número de la revista “Nature”, donde se informa que la sobreabundancia de una proteína, identificada como eIF4GI, hace que las células cancerosas sean más adhesivas y se conviertan con mayor celeridad en tumores metastásicos.
El equipo de la Universidad estadounidense dirigido por el profesor Robert Schneider descubrió que aunque el regulador de la proteína eIFG4GI no afectaba la totalidad de la producción del resto de proteínas, sí derivaba en mayores niveles de los reguladores de adhesión de las células E-cadherina y p120 catenina.
Estos reguladores propician que las células cancerosas se agrupen, en vez de que se peguen a los tejidos circundantes, de modo que las células agrupadas pueden entrar en la circulación sanguínea y extenderse por todo el organismo, en un proceso que se conoce como metástasis pasiva, responsable de la alta mortalidad del cáncer inflamatorio de mama.

Tratamiento
El tratamiento del CIM a menudo involucra una terapia con múltiples modalidades. Incluye: quimioterapia agresiva, seguida de cirugía y terapia de radiación.
Las mujeres que presentan senos rojizos e inflamados que no ceden ante el tratamiento con antibióticos, deberían efectuarse una evaluación, para descartar la posibilidad de un CIM, que puede ser letal.
Fuente: salud.com, con información de: EFE, solociencia.com, patient.spanish.cancerconsultants.com