Salud y Sexualidad

Litiasis renal o nefrolitiasis


Hace unos días, un amigo acabó en sala de urgencias porque presentaba dolor abdominal agudo. Al día siguiente, llegó preocupado porque el médico le dijo que tenía litiasis renal. El chavalo estaba abrumado porque no sabía realmente qué es lo que lo aquejaba. De ahí surgió la idea de hablar sobre este tema, patología que es muy frecuente.
“La litiasis renal o nefrolitiasis no es nada más que lo que se conoce con el término popular de piedra en el riñón”, aclaró el doctor Orlando Granera Llanes, médico especialista en Medicina Interna y Nefrología.
“La litiasis es un fenómeno que se produce por muchos factores. En algunas personas es la expresión de características que se transmiten transgeneracionalmente, o sea de forma hereditaria. En otras se da por diferentes mecanismos que alteran el equilibrio de las sustancias que se encuentran en la orina y permiten la formación de estas piedras que se alojan en el riñón y en toda la vía urinaria”, señaló.
Para que la litiasis se forme debe haber una característica que altere las propiedades de la orina, una de ellas es la súper saturación de la orina de un material sólido (a nivel microscópico) que tiene capacidad para precipitarse, formar un nido, luego cristales agregados e irse organizando hasta constituir una estructura sólida que asemeja una piedra.
El especialista señaló que epedimiológicamente hay diversos tipos de cálculos, “más del 75% de los cálculos están formados por un compuesto mineral llamado oxalato de Calcio y en menor porcentaje están los cálculos de fosfato de Amonio o infecciosos, que son producidos por bacterias que desdoblan la urea. Estos cálculos pueden llegar a formar los coraliformes, que por su gran tamaño requieren ser extraídos mediante cirugía”.
Asimismo, dijo que hay otros tipos, como los predominantemente de ácido úrico y de cistina, pero finalmente casi siempre son una mezcla de todas estas sustancias.
Según el doctor, los de oxalato de Calcio, en la mayoría de cuadros, son secundarios a un proceso en el que el riñón de la persona tiene alterados los mecanismos de transporte de Calcio hacia la orina.
“Cuando la causa es la alteración del transporte de Calcio hacia la orina, estamos ante un estado de hipercalciuria, que en más del 90% de casos es idiopática, o sea, sin causa conocida”, manifestó Granera Llanes.
El médico ilustró acerca de que se ha atribuido la formación de estas “piedras” a la ingesta excesiva de Calcio y por ello algunos médicos, hoy en día, cuando diagnostican litiasis, mandan al paciente a suprimir la dieta cálcica, prohibiéndole la leche y sus derivados.
“Sin embargo, a través del tiempo y de la observación, se ha visto que suprimir el Calcio puede no ser beneficioso, porque otros componentes importantes como los oxalatos, incrementan su nivel en ausencia de Calcio y aumenta la posibilidad de que forme el cálculo sólo. Por lo tanto, suprimir los lácteos no es una recomendación estándar”, señaló el médico.
El tratamiento de la litiasis es compartido por el urólogo y el nefrólogo, pues cuando el cálculo está en la vía urinaria el primero debe encargarse de la extracción. En cuanto a los procedimientos, el doctor dijo que se han desarrollados técnicas novedosas que no necesariamente requieren cirugías abiertas, pues la extracción se hace de forma endoscópica, también se puede hacer por técnica de onda de choque por litotripsia extracorpórea, mecanismo que permite fragmentar el cálculo y facilitar que el paciente lo expulse.

Tratamiento preventivo
El doctor señaló que los nefrólogos están en la capacidad de hacer estudios especiales de la orina del paciente, con el fin de determinar qué sustancias están en desequilibrio para corregirla y evitar la formación de piedras, sobre todo en pacientes con antecedentes de litiasis.
Alguien que no ha tenido cálculo en la segunda ni tercera década de la vida, probablemente no los desarrollará después, pues la frecuencia es baja 10-17%, el pico se presenta entre los 15 y los 40 años.

Síntomas
Según el doctor, los síntomas varían de un paciente a otro, pero el cólico renal es la manifestación más frecuente: dolor que se origina en la zona lumbar, casi siempre se irradia hacia el abdomen y desciende hacia la pierna. Otros pacientes pueden presentar hematuria es decir sangre en la orina.
No obstante, el especialista señaló que hay un mínimo porcentaje de pacientes asintomáticos que por carecer de dolor no se atienden el problema y terminan perdiendo el riñón.
“Mientras más tiempo pasa el riñón obstruido, aumenta la posibilidad de que se genere daño y al final el paciente no tiene riñón sino una bolsa de orina, lo que conlleva a la nefrectomía (extracción del riñón)”, aseveró.

Ponga atención
El doctor Granera insiste en que el tratamiento es preventivo y en el campo de los fármacos se trata de aquellos que ayuden a corregir las sustancias alteradas.
No obstante, para que estemos alerta explicó que las principales fuentes de oxalato son las gaseosas, las semillas secas, como maní y nuez; también el té y el chocolate.
Asimismo, compartió que consumir mucha sal disminuye en la orina la concentración de sustancias que inhiben la precipitación de los cristales, por tanto es perjudicial.
Finalmente, resaltó que la hidratación es fundamental en la prevención y recalcó que generar menos de dos litros de orina en 24 horas es un factor de riesgo para producir calcio.
Tampoco perdamos de vista el consumo excesivo de lácteos.
Así que, ha prevenir cuidando la dieta y consumiendo mucha agua.

TOME NOTA
El doctor Orlando Granera Llanes, médico internista especialista en Nefrología, atiende en el Hospital Central Managua. Teléfono: 89599365