Salud y Sexualidad

¿Qué es la radioterapia?


Primera parte

En el tratamiento de los tumores malignos se utilizan diferentes métodos. En el público en general y en el gremio médico hay mucha confusión respecto a eso, a veces confunden la radioterapia con la quimioterapia y ha habido una especie de “boom” estableciendo mitos sobre uno u otro, creyendo que son la panacea universal para curar el cáncer. La verdad es que el tratamiento del cáncer es multidisciplinario e incluye cirugías radicales u oncológicas (las que realiza el cirujano Oncólogo), radioterapia, quimioterapia. La decisión sobre qué tratamiento iniciar y luego qué continuar o combinar dependerá de la evaluación que hace el oncólogo con los diferentes estudios diagnósticos al definir la extirpe (linaje histológico) y estudios de extensión para determinar hasta dónde está diseminado el cáncer y su etapa clínica.
De forma sencilla podemos clasificar los tratamientos en dos clases: 1) Tratamiento Local (se dirigen directamente donde encuentra el tumor) en estos se incluyen cirugías y radioterapia (Teleterapia y braquiterapia). 2) Tratamientos sistémicos como la quimioterapia y esta se administra en general por vía intravenoso (afecta todo el cuerpo humano tanto a células sana y enfermas); radioterapia sistémica o también llamada Medicina Nuclear (no disponible actualmente en Nicaragua).
La radioterapia sistémica usa materiales radiactivos como el yodo 131 y el estroncio 89. Los materiales pueden tomarse por la boca o inyectarse en el cuerpo. Algunas veces se usa la radioterapia sistémica para tratar el cáncer de glándula tiroides y linfoma no Hodgkin en adultos. Los investigadores están estudiando sustancias radiactivas para tratar otros tipos de cáncer. Como el tema que nos ocupa hoy es la radioterapia escribiremos conceptos básicos sobre este tratamiento.
La radioterapia utiliza partículas u ondas de alta energía, tales como los rayos X, rayos gamma, rayos de electrones o protones, para eliminar o dañar las células cancerosas. Este tratamiento se conoce además como terapia de radiación o terapia de rayos X. La radioterapia lesiona o destruye las células en el área que recibe tratamiento al dañar su material genético y hacer imposible que crezcan y se dividan. Aunque la radiación daña las células cancerosas así como las normales, muchas células normales se recuperan de los efectos de la radiación y funcionan adecuadamente. El objeto de este método es destruir el mayor número posible de células cancerosas y limitar el daño que sufre el tejido sano.
Hay distintos tipos de radiación y modos distintos de administrarla. Por ejemplo, ciertos tipos de radiación pueden penetrar más profundamente el cuerpo que otros. Además, se pueden controlar muy bien algunos tipos de radiación para tratar sólo un área pequeña (una pulgada de tejido, por ejemplo) sin dañar el tejido u órganos de los alrededores. Otros tipos de radiación son mejores para tratar áreas más grandes.
En algunos casos, el objeto de la radioterapia es la destrucción completa de un tumor. En otros, es reducir el tamaño del tumor y aliviar los síntomas. En cualquier caso, los médicos planifican el tratamiento para limitar lo más posible el daño al tejido sano.
Se puede usar la radioterapia sola o en combinación con otros tratamientos de cáncer, como la quimioterapia o la cirugía. En algunos casos, es posible que el paciente reciba varios tipos de radioterapia.
Este tratamiento puede usarse para atacar casi toda clase de tumores sólidos, entre ellos los cánceres de cerebro, mama, cérvix, laringe, pulmón, páncreas, próstata, piel, espina dorsal, estómago, útero o sarcoma de tejidos blandos. La radiación puede también usarse para tratar la leucemia y el linfoma (cánceres que afectan las células que forman la sangre y el sistema linfático, respectivamente). La dosis de radiación que se administra en cada sitio depende de varios factores, incluso el tipo de cáncer y si hay tejidos u órganos cercanos que pueden verse afectados por la radiación. Para algunos tipos de cáncer, la radiación se puede administrar en áreas sin evidencia de cáncer para evitar que crezcan las células cancerosas en el área que recibe la radiación. Esta técnica se llama radioterapia profiláctica.