Salud y Sexualidad

Infecciones urinarias en la mujer


Infecciones urinarias en la mujer

La alta tasa de mujeres con infecciones en las vías urinarias y diversas manifestaciones de éstas, como la cistitis, motivó hablar acerca de este padecimiento que afecta a los hombres en menor grado.
“La infección de vías urinarias es la más común de todas las infecciones bacterianas, comprende una variedad de cuadros clínicos cuyas manifestaciones dependerán de los mecanismos de defensa de quien la padece y del grado de agresividad y cantidad de bacterias que causa la infección”, afirmó el doctor Carlos Neira, urólogo y especialista en salud sexual.
Según el doctor, de 25 a 35% de las mujeres entre 20 y 40 años sin factores de riesgo tendrán una infección urinaria. “La mayoría de las bacterias responsables de las infecciones en las vías urinarias se forman en el intestino grueso y luego entran en la vejiga en forma ascendente, después de haberse instalado en la uretra, es decir, colonizan la zona uretral y periuretral”, explicó Neira.
Es importante conocer que el aparato urinario tiene mecanismos propios para defenderse de la agresión de bacterias y esto lo hace gracias a los flujos constantes de orina que actúan por arrastre, “por la presencia de receptores presentes en las células de la mucosa urinaria que son capaces de atrapar a las bacterias y por la acción de sustancias o moléculas bactericidas (destruyen a las bacterias) en la orina”, acotó.
Si las bacterias vencen estas defensas, generan una respuesta inflamatoria y según la localización de la infección se manifestará como pielonefritis aguda, cistitis aguda, prostatitis y bacteriuria asintomática.
En la mayoría de casos, las mujeres presentan cistitis aguda, que es la inflamación de la vejiga y que habitualmente se caracteriza por ardor intenso al orinar, aumento de la frecuencia al orinar, a veces incontinencia de orina y con menor frecuencia por la aparición de sangre en la orina.
“La cistitis aguda es más frecuente en las mujeres en edad sexualmente activa. Cuando la mujer presenta más de dos o tres cuadros en el año, una vez descartadas las alteraciones anatómicas, se vincula con una predisposición biológica a padecerlas y con las relaciones sexuales (cistitis postcoital)”, dijo el galeno.
El doctor Neira manifestó que el tratamiento tradicional se basa en la aplicación de antibióticos de 3 a 7 días, además de la prescripción de analgésicos para ayudar a disminuir el ardor al orinar.

En el embarazo
El estado de salud general de toda mujer embarazada debe ser el mejor posible, por ello es importante acudir a los controles prenatales, máxime cuando se padecen infecciones de vías urinarias recurrentes, pues durante el embarazo la mujer debe mantener su orina libre de bacterias, de lo contrario, habrá consecuencias negativas, tanto para la madre como para el bebé.
“A fin de evitar y controlar esta situación, la mujer deberá efectuarse un urocultivo al finalizar los primeros tres meses del embarazo, para detectar la presencia de bacterias”, continuó el doctor.
“Un 20-30% de las bacteriurias detectadas precozmente y no tratadas desarrollarán infección sintomática aguda en el embarazo avanzado, y un riesgo incrementado de prematurez y nacimiento de niños de bajo peso. Toda bacteriuria asintomática en el curso del embarazo debe ser tratada con antibióticos. Se realizarán controles periódicos a fin de pesquisar recurrencias”, destacó el médico.

Prevención de la cistitis
El doctor Neira aseguró que al igual que muchas enfermedades, las de las vías urinarias y la cistitis se pueden evitar tomando medidas como las siguientes:
Evitar el uso del diafragma y los geles lubricantes que contengan nonoxynol 9 debido a que se altera la flora local, es decir, se destruyen las bacterias “buenas” que mantienen un equilibrio ecológico y son reemplazadas por bacterias más agresivas.
En el caso de cistitis relacionada con las relaciones sexuales, se aconseja orinar después del coito para que se laven o arrastren los gérmenes que pudieran haber permanecido en la uretra y vejiga.
Una buena hidratación provocaría una dilución de las bacterias y una remoción de la orina infectada por medio del vaciamiento frecuente de la vejiga.
El arándano contiene una sustancia que impide la adherencia de determinadas bacterias a las células de la vejiga motivo por el cual hay quienes recomiendan beber jugo de arándano. Si bien puede indicarse como complemento del tratamiento habitual de la cistitis, aun no existe clara evidencia sobre las ventajas de este producto.

Mantener adecuados hábitos de higiene

TOME NOTA
El doctor Carlos Neira, urólogo y especialista en salud sexual, atiende en el Hospital Metropolitano Vivian Pellas, Telf. 86439892.