Salud y Sexualidad

El tabaco, enemigo número uno de las cuerdas vocales


El tabaco es el enemigo número uno de las cuerdas vocales y el único factor demostrado que predispone a sufrir cáncer de laringe, ha afirmado el presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-facial (SEORL PCF), Primitivo Ortega.
Con motivo de celebrarse el Día Mundial de la Voz, el presidente de los otorrinos ha señalado que, aunque el cáncer es la enfermedad más grave en este campo, una detección precoz consigue la curación del 90 por ciento de los casos.
Las patologías que más atienden los especialistas de la voz en sus consultas son los pólipos y los nódulos, inflamaciones que se pueden tratar con rehabilitación o con cirugía, ha explicado.
Se trata de lesiones que frecuentemente se producen en profesiones que utilizan mucho la voz como son los profesores, teleoperadores y locutores de radio.
En cambio, los cantantes, si tienen bien educada la voz y la garganta no padecen estos problemas, según Primitivo Ortega, pero sí inflamaciones agudas, edemas u otras alteraciones por esfuerzos agudos.
Entre la gente joven que grita mucho y habla muy alto también se empiezan a detectar muchos pólipos y nódulos, ha asegurado el presidente de la SEORL-PCF, que ha aconsejado tomar medidas de higiene vocal, algo que todavía no se hace habitualmente en España.
Las personas que usan mucho la voz en su profesión deberían acudir a un profesional que les enseñe a hablar, a utilizar la voz, a cómo impostar y respirar, y así será “mucho más difícil tener luego lesiones”, ha aseverado.
En cuanto a cuándo es necesaria la cirugía porque no baste solo la rehabilitación, Ortega ha dicho que eliminar los nódulos y pólipos es una operación “simple”, pero que requiere anestesia general.
Los otorrinos también realizan cirugía plástica y de reconstrucción, incluyendo la rinoplastia y los ‘lifting’ faciales, un campo “en auge” y en donde se están produciendo “muchísimos avances”, sobre todo entre los médicos más jóvenes que están motivados por la medicina norteamericana, ha señalado.
Por otro lado, Ortega ha mostrado su esperanza en que la troncalidad o la realización de estudios comunes para las especialidades médicas no afecten a la de otorrinolaringología porque, a su juicio, “sería prácticamente su desaparición”.