Salud y Sexualidad

Enamorada ¿de él o del amor?

Todo el mundo, incluso tu mamá piensa que eres maravillosa, agradable, atractiva, y muy capaz. Y para ti relacionarte con un hombre nunca ha sido un problema. Entonces, ¿por qué te rompes la cabeza pensando en tu interminable lista de fracasos amorosos? Has pensado si es que estás más enamorada del amor que de un hombre en especial

Flor, me dijo un día “Estoy a punto de renunciar a los hombres. A pesar de que cada relación que tengo empieza de maravilla, siempre el susodicho termina convirtiéndose en un idiota antes de los tres meses”.
Si has tenido situaciones similares, has tenido momentos maravillosos con los hombres, pero pasado un tiempo el príncipe azul se convierte en sapo, debes padecer del “mal enamorada del amor” tan común en estos tiempos. Lo mejor es ser honestas y ver si no nos inventamos la realidad, y vamos de un sapo a otro.

Lo ideal es romper el círculo
No darte tiempo entre rupturas. Si brincas de un hombre a otro, no te das tiempo ni de estar contigo misma, ni de conocerte, y bueno ya ni hablamos de los duelos.
Comprometerte y huir, cuántas veces les has dicho a tus amigas que has encontrado al hombre de tu vida, y con la pena les llamas a los quince días y les dices que te equivocaste otra vez.
La última vez que me pasó tenía al mejor hombre en mi vida, él era buena gente, trabajador, atento, cariñoso, y lo peor es que iba muy en serio conmigo, él se quería casar, y sabes qué es lo que pasó, una noche que salí de reventón conocí a un verdadero patán del que creí era el amor de mi vida y dejé a ese hombre, todo por miedo al compromiso, y no sabes como lo lamento.
Cambias el objeto de tus afectos cada 30 minutos. Yo me acuerdo cuando estaba en secundaria, la verdad es que me gustaba cada uno de mis compañeros del salón y sabes que lo peor es que me soñaba casada con ellos, y todo el rollo. Y agárrate, me enamoraba de ellos por simplezas, si me sonreía, si me ayudaba, si me pasaba el lápiz, no sabes, qué cosa.
Pues es claro que en estas situaciones no estás enamorada de él y sí del amor.
Es maravilloso tener esa sensación del enamoramiento que te da los primeros días, pero eso no es el amor. El amor se construye cada día; te da seguridad y confianza en el otro, así como una sensación de cercanía, aceptación. Valoras las pequeñas cosas que él hace por ti.
Afortunadamente cayó en mis manos un libro que literalmente me devoré el fin de semana, con decirte que ni siquiera salí. ¡Claro!, porque me interesa tener una buena relación con el afortunado que viene en camino seguramente. Y saqué datos muy interesantes que te comparto.
Hay una gran diferencia entre enamoramiento y amor: nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos y dejamos caer frente a él o ella las barreras que nos separan de los demás. Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.
Este sentimiento nos produce gran placer, hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro de él se producen unas sustancias llamadas endorfinas. Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados. Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.
Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados. Así es. El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario es maravilloso. Sin embargo es sólo el principio.

Fuente: Soloellas.com
Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban.
El verdadero amor no es ciego. Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas. Al mismo tiempo esa persona ve tus propios defectos y los entiende.
El amor verdadero está basado en la realidad, no en un sueño de que encontraste a tu príncipe azul o a ellos a su princesa encantada. Encontraste a una persona maravillosa, de acuerdo, pero que no es perfecta, y definitivamente ni tú tampoco. Encontraste a tu alma gemela, pero también los gemelos discuten y también tienen diferencias.
Amar es poner en una balanza lo bueno y malo de esa persona y después amarla. El amor es una decisión conciente. Muchas veces oímos de personas que dicen que se enamoraron de alguien y que no pueden evitarlo. ¿Se supone que es una cuestión de suerte? ¿Se supone que amamos por arte de magia? ¿Se supone que alguien más tiene poder sobre nosotros? De ninguna manera. Puedes sentir una gran admiración por alguien, puedes desear tener una relación con alguien, puedes estar muy agradecido por lo que alguien ha hecho por ti, pero... no lo amas. El amor nace de la convivencia, de compartir, de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos.
Tú no puedes amar a alguien que no te ama, o que no se interesa en ti. El amor verdadero es recíproco. Recibes tanto como das.