Salud y Sexualidad

Comportamientos sexuales extraños


La semana anterior respondimos a un lector que sufre una desviación sexual o parafilia que se conoce como frouterismo, es decir, que la persona llega al clímax con tan sólo frotar a otras personas que generalmente son desconocidas.
El campo sexual es tan amplio como curioso, de ahí que hoy dediquemos este espacio a hablar de otras parafilias que pueden resultar inusuales, pero que existen y hay quienes llegan a obsesionarse con ellas.
Aunque muchos no lo crean, hay seres humanos que sólo gustan de tener relaciones sexuales con personas cojas. A esta parafilia se le llama abasiofilia. Hay otros que sufren de amaurofilia, que se da cuando la preferencia es hacia personas ciegas o que tienen los ojos vendados. Otros se obsesionan por rascar a las parejas durante el acto sexual y se dice que son amiquésicos. Ojo, aunque no existe un lugar específico para realizar el acto sexual, elegir el carro como el sitio en el que siempre se quiere hacer el amor te incluye en el grupo de los que sufre amomaxia.
Tampoco es normal que te dé por querer estrangular a tu pareja cuando estás en la cama (asfixiofilia) y mucho menos que te inclinés a masturbarte dentro de la axila de tu pareja (axilismo). ¿Inaudito? No, es real el que algunos delincuentes se exciten sexualmente cuando asaltan a una persona (biastofilia).
Si sos fumador o fumadora, cuidado con encontrarte con alguien que sufra capnolagnia o capnogalia, porque sus hormonas se agitarán al verte fumar.
Ponerse enemas o lavados es algo de lo que casi todos huimos, sin embargo, a los clismafílicos el orgasmo sólo les llega al inyectarse algo en el ano. Y si bien es cierto que para el amor no hay edad, en el campo sexual hay quienes sólo se acuestan con personas de la tercera edad (cronofilia).
Ser posesivo y celoso es dañino para los seres humanos, sin embargo, compartir a la pareja como hábito sexual puede ser aún peor, pero cuando se sufre candalagnia o candaulismo, no hay nada más exquisito que ver a al ser amado copulando con otra persona.
La zoofilia o placer de tener sexo con animales es bastante conocida, no obstante, las plantas no se salvan de los trastornos de los humanos, y hay quienes practican dendrofilia, es decir, que se excitan cuando se frotan contra un árbol.
Hay algunas parafilias que pueden llegar a ser peligrosas, como la llamada fisting, practicada generalmente por los hombres y aplica para quienes gustan de introducir toda la mano en la vagina, o peor aún, todo el brazo, lo que puede llegar a lastimar en demasía a la pareja.
Y cuidado con andar contando tus experiencias sexuales, porque si te acostumbrás demasiado, podés llegar a padecer jactifalia, que consiste en que sólo te excitarás cuando contés tus hazañas en la cama.
Vouyerismo, sadismo, masoquismo, pedofilia y necrofilia se encuentran entre las parafilias más conocidas, sin embargo, el universo de las desviaciones sexuales es sumamente amplio y extraño. Sufrir parafilias se convierte en un problema cuando la práctica es una necesidad recurrente y sobre todo, cuando estás provocando daños a tu pareja o a terceros. Para tratarlas tenés que reconocer tu problema y someterte a terapias psicológicas. Así que cuidado con gustos extraños en la vida sexual. Recuerden que pueden enviar sugerencias de temas y comentarios a lsevilla@elnuevodiario.com.ni