Salud y Sexualidad

Laberintitis


¿Sabías que el oído es el órgano del equilibrio? Realmente, la mayoría pensamos que su única función es la de conectarnos con el mundo del sonido, pero no es así, pues también se encarga de que andemos ubicados en el espacio.
Lo anterior nos ayuda a comprender ciertas molestias que se nos pueden presentar y que jamás vincularíamos con un problema en este órgano. Por ejemplo, un compañero de trabajo estaba sufriendo vértigo (sensación de falta de estabilidad o de situación en el espacio, sentía que las cosas daban vueltas a su alrededor) y se encontraba sumamente preocupado. Cuando el médico decidió examinarle el oído le pareció extraño porque no le dolía ni se lo sentía inflamado, sin embargo, resultó que estaba sufriendo laberintitis.
“Es un proceso inflamatorio del oído interno. Se presenta cuando se inflama el laberinto, conformado por los canales semicirculares del oído interno”, definió el doctor Roberto López, otorrinolaringólogo.
Según el especialista, la laberintitis puede ser secundaria a por lo menos treinta o cuarenta enfermedades, entre ellas la sífilis. La laberintitis originada por un virus es la más frecuente y se puede presentar después de que el paciente haya tenido sarampión, varicela, gripe, entre otras.
“El síntoma más representativo es el vértigo, que se incrementa a medida que el paciente mueve la cabeza”, dijo López. También existe laberintitis serosa, que se da cuando se inflama el oído medio, producto de irritación química cuando se aplica algún medicamento para tratar otitis. También puede darse por traumatismo o por algún contacto durante una cirugía.
Traumatismo, fatiga, alergia y alteraciones metabólicas están entre otras posibles causas de laberintitis.
Aunque el vértigo es uno de los principales síntomas, el paciente también puede presentar vómito, sordera, ruidos en el oído y severos trastornos al mover la cabeza.
Hay casos en los que el enfermo pierde el control del movimiento de sus ojos (nistagmus) y presenta hipoacusia (disminución del nivel de audición por debajo de lo normal).
El doctor López hizo énfasis en la importancia de acudir al especialista pues si la laberintitis no se atiende puede dejar secuelas permanentes como hipoacusia irreversible. También puede ocurrir que la inflamación se extienda hasta el cerebro ocasionando daños neurológicos.
En la mayoría de casos la laberintitis desaparece al cabo de unas semanas, no obstante, debido a que la sintomatología que conlleva es molesta puede que el paciente necesite tratamientos para mitigar los efectos.
Según el doctor López, los fármacos irán en dependencia de la causa, así que si es producida por un proceso infeccioso se prescribirá antibióticos. También se usan los siguientes medicamentos para disminuir los síntomas: antihistamínicos, antivertiginosos, corticosteroides (prednisona), dimenihidrinato para controlar las náuseas y los vómitos, anticolinérgicos y sedantes vestibulares o depresores vestibulares (diazepam, tramamine, ethildifenidol) y meclicina. Asimismo, se indica fisioterapia o rehabilitación consistente en ejercicios de cabeza y cuello.
En casos extremos de infección se recurre a la timpanomastoidectomía y si hay complicación por inflamación cerebral se interconsulta con el neurocirujano.
La mejor manera de prevenir la laberintitis es tratándonos cualquier gripe o afección del oído a tiempo, pues las infecciones en las vías respiratorias altas y la otitis se encuentran entre sus principales causas.
Recuerden que esta columna es de ustedes los lectores, así que esperamos que sigan enviando sus consultas o sugerencias de temas a lsevilla@elnuevodiario.com.ni

TOME NOTA:
El doctor Roberto López, otorrinolaringólogo, atiende en su clínica, ubicada del Hospital Bautista 1 cuadra abajo. Telf. 88820840.