Salud y Sexualidad

El impacto psicológico del cáncer


Pese a que el cáncer es un diagnóstico duro, es muy importante saber que aproximadamente más del 40 por ciento en todos sus tipos, se puede prevenir. Sin embargo, para ser parte de este significativo índice, es válido integrar a nuestras vidas una cultura de salud preventiva.
Para esto es necesario eliminar ciertos factores considerados de alto riesgo como el consumo de tabaco, el sexo sin protección, los alimentos ricos en grasas o preservantes; el sedentarismo, la mala higiene, productos que promueven la disminución del consumo de frutas y verduras, entre muchos otros que aumentan la incidencia del cáncer o la aparición de enfermedades crónicas e infecciones que pueden devenir en su aparición, como el Virus del Papiloma Humano (VPH).
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer es la segunda causa de muerte a nivel mundial, luego de las enfermedades cardiovasculares. La entidad proyecta que para los próximos 10 años morirán alrededor de 84 millones de personas, si no se toman medidas preventivas. Por esta razón, en artículos anteriores hemos insistido en la importancia de la detección temprana que ofrece la oportunidad de curación, de vivir más tiempo o de realizarse cirugías menos mutilantes.
Tener una cultura preventiva es realmente una opción de vida. Las estadísticas de etapa clínica, por ejemplo, reflejan que el cáncer de mama en su etapa I tiene una sobrevida global aproximada del 87 al 95 por ciento; el de cuello uterino del 85 al 98 por ciento, el de colon rectal de 80 por ciento y el de próstata entre un 86 y 94 por ciento. Todas estas variaciones tienen que ver con el volumen tumoral, presencia de ganglios y factores en los tejidos de la neoplasia.
Las estrategias de prevención y detección temprana, responden al sitio anatómico donde se localiza. Cada área tiene estudios o métodos para su diagnóstico precoz, lo que resultaría muy extenso de abordar en general, razón por la que nos concentraremos en uno de los más comunes como es el cáncer de mama.
El propósito de los exámenes de detección o “screening” es encontrarlo antes de que cause síntomas o aumente de volumen diseminándose a otro órgano. Entre sus factores de riesgo destacan: Antecedentes en madre o hermanas (entre el 5 y 10 por ciento de los cánceres de mama tiene factor genético), ser mayor de 45 con antecedente de alguna enfermedad benigna en las mamas, exposición a radiaciones, obesidad, tabaquismo, alcohol, entre los más importantes.
Curiosamente el principal método de detección para este tipo de cáncer es el más barato: autoexamen. Toda mujer debe autoexaminarse sus mamas una vez al mes, una semana después de su menstruación. Se recomienda en este periodo porque antes e inmediatamente después de este periodo, hay un aumento de volumen corporal que dificulta el examen.
Este se hace con movimientos circulares hasta llegar al pezón, el que debe exprimirse para ver si hay alguna secreción anormal. Las más sospechosas son las oscuras, las cuales tienen presencia de sangre o sanguaza, como se dice en lenguaje popular.
Luego hay que examinar la axila para detectar algún nódulo. Es importante ver que si no presentan dolor hay más sospecha de cáncer. Muchas mujeres sienten el bulto y como no les duele, no acuden al oncólogo, haciéndolo cuando es muy tarde. Hay que tomar en consideración que si se tienen dudas, hay que acudir al médico. Esto no se puede dejar pasar. También se debe ir a consulta cada seis meses para confirmar que la exploración se realiza debidamente.
Otra práctica preventiva es realizarse una mamografía una vez al año, luego de los 40 años. Está científicamente comprobado que este examen ha disminuido en un 35 por ciento la mortalidad por cáncer de mama, precisamente por su detección temprana. Para quienes cuentan con mayores recursos económicos, hay otros métodos como la resonancia magnética de mama y los estudios genéticos recomendados cuando hay antecedentes.
Otra alternativa para mujeres con antecedentes, es el control de los receptores hormonales, ya que si los estudios genéticos y éstos son positivos, la paciente debe tomar tratamiento anti hormonal durante cinco años bajo estricta vigilancia oncológica, a fin de prevenir el cáncer de mama o su recurrencia.
En artículos posteriores estaremos abordando las particularidades de otros tipos de cánceres en cuanto a su detección y los estudios específicos para cada cual.