Salud y Sexualidad

Los colores del sexo


¿Quién no ha sentido alguna vez más alegría, fuerza o vitalidad al elegir de su armario esa mañana ropa con tonos rojos o naranjas? ¿No has experimentado calma y paz al entrar en una sala azul? Es decir, que todos, incluso ajenos a las propiedades atribuidas a lo cromático, por pura intuición nos sentimos atraídos y nos dejamos influir por el magnetismo de los colores.
Conozcamos primero que la cromoterapia es el uso del color y la luz para lograr buena salud y armonía. Los egipcios ya la empleaban en sus solarium, donde se daban baños de sol, filtrados por vidrios de colores. Otras culturas y pueblos antiguos utilizaban agua, gel y telas, todo ello pintado con la diversidad de tonalidades que esperaban fueran absorbidas y aprovechadas por el cuerpo.
Esta terapia del color parte de que todo lo que tiene energía (incluido el color) ejerce un efecto en nuestros estados de ánimo y procesos biológicos. Cada tono correlacionaría con una determinada emoción. Hoy queremos acercarlos a un área más de sus múltiples aplicaciones: el color en la vida sexual. Las cualidades de los colores en la sexualidad suele empezar en la estética (teñir el vello público, juegos con pinturas sobre el cuerpo, lencería), pasando por los preservativos y juguetes de colores fluorescentes, que sirven de incentivo en los juegos de seducción.
La sexualidad puede vivirse desde los siete sentidos. De la misma forma que empleamos esencias, alimentos afrodisíacos o gel aromatizados para la piel, los colores pueden ser un instrumento más para enriquecer las relaciones sexuales.
En todo momento de conquista que se precie, el recurso de “crear ambiente” ha de estar presente a través del olfato, tacto, gusto, oído, etc. Sé original y no lo reduzcas a encender dos velas (de las usadas cuando se va la luz) o a pulsar rápidamente al play de música de centro comercial, mientras fumigas la habitación con ambientador semi-insecticida.
Lo suyo sería trabajarte un escenario que permita potenciar los sentidos. Si utilizas iluminación con colores ayudarás a generar una atmósfera, que llene en segundos la estancia de una sensación estimulante, y predisponga a abandonarse y entregarse al encuentro. Puedes usar distintos focos, uno para la luz general del dormitorio, y otros con los que jugarás a proyectar color en las diferentes zonas del cuerpo que vayan a estimularse.
Alterna los colores de tus velas, y busca esencias de la aromaterapia, preparadas especialmente para sesiones de cromoterapia. Preguntando en tu centro de herbodietética o de terapias alternativas, no te será difícil hacerte con ellas, y aunar el olor con el color.
Otra opción son los pañuelos de gasa fina o seda de diversas tonalidades, para acariciar o “atar” a tu pareja en los juegos sexuales que emprendas. Las telas cromáticas sobre los pechos, torso, muslos o rostro, consiguen un efecto de semitransparencia muy sugerente como aliciente sexual.
Esta gama del arcoiris, además de ser usada en las relaciones de pareja, también puede ser una herramienta adecuada para entrenarse individualmente en experimentar estados o sentimientos, que luego repercutan positivamente en la calidad de los contactos sexuales a dúo.
Para que te sea más fácil saber qué tono es el adecuado a cada necesidad, te adjuntamos a continuación un listado, para que puedas orientarte:
T Rojo. Transmite sentimientos energizantes y estimulantes, como pasión, amor, poder, y deseo.
T Naranja. Es el de la alegría, creatividad, calidez y contacto afectivo con el otro.
T Amarillo. Expresa claridad mental, inteligencia, limpieza, luminosidad.
T Verde, concede optimismo, esperanza, salud y fertilidad.
T Azul turquesa, se usa en el aumento de la inmunidad o del sistema de defensas en infecciones o debilidad.
T Azul. Es el color de la relajación, la tranquilidad, y la honestidad para conectar con las auténticas emociones.
T Índigo. Suele ser más empleado en meditación, porque facilita estados superchakrasiores de conciencia y el vaciar la mente de inquietudes.
T Violeta. Es el tono de la espiritualidad. En el área sexual estaría más relacionado con las prácticas sexuales del tantra.
T Magenta. Se usa para aumentar el deseo sexual que lleva inhibido durante algún tiempo.
Relacionado con todo esta temática de las cualidades del color, están las teorías del hinduismo y algunas culturas asiáticas, según las cuales tenemos chakras o puntos clave energéticos en el cuerpo. El segundo de estos chakras es el que está vinculado con la energía creativa y la sexualidad, situado en el ombligo y simbolizado con el tono naranja. Así que si quieres estimular esta zona abdominal para favorecer la desinhibición y fluidez en pro de la sensualidad, acompaña el masaje con aceites aromáticos de color anaranjado.
La función última es facilitar la conexión con las emociones. Integrar al color en este proceso de autoconciencia es una manera no sólo sensual, sino divertida, de salir de la rutina del espacio amatorio (mismos muebles y colores de siempre).
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