Salud y Sexualidad

A calzón quitado


“No sé por qué me gustan sólo los varones”

Queridos lectores(as):
No es fácil percatarse de su orientación sexual, tranquilamente y sin presión. Vivimos en un mundo donde a menudo parece que la heterosexualidad es la única forma “normal” de ser, donde se discrimina a quienes optan por una orientación diferente. Vivimos en un mundo donde se ejerce mucha presión para complacer las expectativas de la familia, los amigos/as y la sociedad en general, a pesar de tener un concepto bastante limitado sobre “lo que es correcto” sexualmente.
Me parece algo absurdo que una parte de la sociedad se tome el derecho de juzgar sobre lo que otras personas adultas y consensuadas hacen en la privacidad de su cama. Si se preocuparan más de sus propios asuntos, Nicaragua sería seguramente un lugar más feliz, y la carta del lector de esta semana talvez no sería necesaria.

Pregunta:
“Quisiera saber si es cierto que hay hombres que nacen con hormonas de mujeres y se comportan como tal. A mí me pasa algo así: no sé por qué me gustan sólo los varones. Aunque lucho contra eso y trato de interesarme en mujeres, no puedo. ¿Hay cura para eso?” (R., 26 años).

Respuesta:
Querido R.: sentirse atraído por personas de su propio sexo es algo bastante común y completamente normal. Estadísticas internacionales muestran que casi un 10 por ciento de las personas han tendido o todavía tienen relaciones sexuales con miembros del mismo sexo. ¡Y a muchas más personas les dan ganas, sin jamás llevar a cabo su fantasía sexual!
Científicamente, no se ha podido detectar una diferencia en los niveles de hormonas entre personas homo o heterosexuales. Entonces, no es cierto que usted siente una atracción por hombres porque haya “nacido con hormonas femeninas” (de todos modos, los hombres nacen y producen hormonas femeninas, solamente que en cantidades diferentes de las mujeres). La afirmación, que se escucha frecuentemente: los “gays son como mujeres”, es sólo un estereotipo. En realidad, la comunidad gay incluye una gran diversidad de hombres que tienen sexo con hombres, incluso muchos que son muy “machos”. Hoy en día no existe una explicación científica por la atracción u orientación homosexual, aunque se habla más de una cierta predisposición genética, de un gen “gay”.
Tampoco se puede “curar” la homosexualidad, como usted lo quisiera: ¡no es una enfermedad! Es simplemente una de las diferentes orientaciones sexuales que existen entre los seres humanos (y animales también, si alguien quiere saber).
La sexualidad de cada persona es única, compleja y algo fluida, ¡incluso con respecto a su orientación sexual!
Y de la misma manera que no se puede “forzar” a una persona heterosexual a interesarse sexualmente en un miembro del mismo sexo, no sirve forzar a una persona homosexual a fijarse en personas del sexo opuesto. Tampoco que la persona posiblemente homosexual “luche” contra sus sentimientos, como usted lo hace. Simplemente no cambia nada. El único efecto podría ser que se sienta mal, desarrolle baja autoestima, se deprima, se odie, ahogue su problema en alcohol o drogas o se convierta en alguien que lleve una vida falsa y llena de mentiras. Por el contrario, puede optar por ser un homosexual con una vida mucho más atractiva.
¿Y cómo usted puede saber si es homosexual de verdad y no simplemente curioso? Una orientación sexual se manifiesta normalmente a diferentes niveles: no sólo es la atracción sexual, la conducta sexual (con quién uno se acuesta finalmente) y las fantasías sexuales (voluntarias o involuntarias), sino también, y en gran medida, por las preferencias emocionales (en quién uno se enamora) y sociales (con quién uno prefiere estar en su tiempo libre).
¿Usted sólo quiere tener sexo con un hombre o puede igualmente imaginar enamorarse de uno? Tal vez usted podría visitar uno de los bares/ discotecas gay de Managua para explorar más el terreno. De esta manera se mostrará más claramente su preferencia… y quizá decidirá que la fantasía es mejor que la realidad. También podría buscar apoyo en las organizaciones no gubernamentales nacionales que trabajan en la temática, y que ofrecen un servicio de consejería sobre inquietudes sexuales (Cepresi: teléfonos 1-800-7432/ 2704237; Fundación Xochiquetzal: teléfono 2490585).
Si usted se da cuenta que es gay, le recomiendo aceptar su orientación sexual con buen ánimo y sin temores, como parte positiva e integral de su identidad (sexual).
Y no olvide: la exploración de su sexualidad es un viaje privado. No tiene que revelar sus descubrimientos a su familia o amigos, hasta que se sienta listo para hacerlo.

Posición sexual de la semana (No.8):

“La tumbona”
Categoría: “Posiciones con hombre encima” .
Dificultad: algo (2/4), dependiendo de la agilidad de la mujer.
Grado de esfuerzo para él: algo (2/4).
Grado de esfuerzo para ella: poco (1/4).
Técnica: tumbada sobre la espalda, ella posiciona sus pies sobre los hombros de él, quien se encuentra arrodillado, soportando parte de su peso.
Variante: la mujer podría también plegar sus piernas sólo hasta la mitad, dejando las rodillas debajo de sus axilas.
Ventajas: permite una penetración muy profunda. Puede proporcionar sensaciones intensas a la mujer, especialmente si el hombre estimula su clítoris con su mano o por un pequeño vibrador al mismo tiempo.
Ideal para los hombres con pequeños penes para maximizar la sensación en ambos. También recomendable para el sexo anal. Buena estimulación del Punto G (o de la próstata).
Desventaja: esta posición necesita muy buena agilidad de las caderas de la mujer. Potencialmente doloroso para la mujer si el pene toca el fondo de la vagina o si ésta no está suficientemente lubrificada.