Salud y Sexualidad

Ictericia neonatal


Muchas madres hemos pasado tremendo susto cuando en los primeros días de vida la piel de nuestros hijos toma una pigmentación amarilla. Y peor aún, la mayoría nos alarmamos cuando el neonatólogo decide hospitalizar al bebé por esta causa. A qué se debe esto, qué grado de peligrosidad conlleva para el niño, cómo se cura. A continuación podrás conocer más sobre este cuadro.
Científicamente, el color amarillo en neonatos se conoce como ictericia, y según el doctor Barney Zavala, pediatra neonatólogo, “la mayor parte de las veces es un hecho fisiológico causado por inmadurez del hígado y producción de bilirrubina aumentada (hiperbilirrubinemia)”.
Asimismo, dijo que es un cuadro benigno y autolimitado, “desaparece generalmente antes de que el bebé cumpla un mes, pero constituye uno de los fenómenos clínicos más frecuentes en la etapa neonatal y es la causa más común de hospitalización durante las primeras dos semanas de vida”, aseguró.
Generalmente, la ictericia es tratada con fototerapia (terapia de luz) y muchas personas mayores nos recomiendan que asoleemos al bebé de cinco a diez minutos antes de las siete de la mañana. Esto es un excelente paliativo, no obstante, es necesario visitar al médico ya que este cuadro puede tener múltiples orígenes y puede que no baste con luz sino que se requiera hacer una transfusión sanguínea.
El doctor Zavala comparte que del 60 al 70% de los recién nacidos a término y hasta el 80% de los pretérminos presentarán ictericia clínica, pero su temprano reconocimiento y tratamiento adecuado son la clave de su manejo sin secuelas.
Según el especialista es necesario destacar que la ictericia puede o no ser fisiológica, para comprender la importancia de llevar al niño al médico.
En el caso de la ictericia fisiológica su aparición se da después de las 24 horas de vida y desaparece antes de los 15 días. Dentro de los factores de riesgo se mencionan que el bebé sea del sexo masculino, que sea prematuro y que su madre sea diabética. Su principal causa es la inmadurez del sistema enzimático del hígado.
En cambio, la ictericia no fisiológica se produce en las primeras 24 horas de vida y dura más de 20 días. Su causa más frecuente es la incompatibilidad sanguínea materno fetal (AB0 o Rh) aunque también puede presentarse por infecciones neonatales, presencia de hemorragias y defectos enzimáticos del glóbulo rojo.
Para hacer el diagnóstico es importante el interrogatorio sobre antecedentes de ictericia familiar, drogas tomadas durante el embarazo, antecedente de parto traumático, hemorragia del tercer trimestre.
Como dije anteriormente, exponer al bebé (desnudo) a la luz es el tratamiento más difundido. Sin embargo, hay algunos niños que no responden a la fototerapia y tienen problemas hemolíticos severos por lo que se les debe practicar exanguinotransfusión.
La importancia de tratar al niño radica en que la bilirrubina es tóxica para el organismo humano, sobremanera para el sistema nervioso central.
“Existe la fase aguda temprana que es reversible si el pigmento es removido a tiempo y la lenta tardía cuyos efectos son irreversibles, la cual constituye la entidad llamada kernicterus y que hace que los ganglios basales del cerebro se tornen amarillos por la impregnación de la bilirrubina”, dijo el doctor Zavala.
Llegar a kernicterus es poco frecuente, sin embargo, es importante que cuando te vayan a entregar a tu hijo en el hospital observés bien su piel y si ves que está amarillita le preguntés al médico si ya le hicieron la medición de bilirrubina en la sangre, porque según el doctor Zavala las complicaciones por ictericia se han incrementado con las nuevas políticas de alta temprana.
Y si tenés al niño en casa y ves que está cambiando el color de su piel llevalo inmediatamente donde el neonatólogo para que estudie el caso.

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