Salud y Sexualidad

Alerta sobre el cáncer del colon


El cáncer del colon o colorrectal es el tercero que se diagnostica con mayor frecuencia a nivel mundial. Partiendo que para 2009, la Sociedad Americana del Cáncer estimó más de cien mil nuevos casos de cáncer de colon y 40 mil del recto, en esta entrega nos enfocaremos en los métodos para su detección temprana, así como su prevención y factores de riesgo.
Primeros debemos partir de ubicar qué es el colon y el recto. Éstos son partes del sistema digestivo o gastrointestinal y su primera parte se conforma por el estómago, intestino delgado, duodeno, yeyuno e íleon que procesan los alimentos para obtener energía. Absorben los líquidos para formar residuos sólidos que son el excremento o las heces fecales que luego salen del cuerpo.
Estos cánceres se originan de las capas internas (mucosas) para luego avanzar hacia las demás. Las lesiones pre cancerosas pueden ser pólipos adenomatosos, inflamatorios, hiperplásicos y displásicos. Una de las predisposiciones más fuertes es haber padecido colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn por mucho tiempo, esto debido al proceso inflamatorio crónico. Otro factor de mucho peso es la edad, 9 de cada 10 personas con este diagnóstico, es mayor de 50 años y si se tienen antecedentes personales como enfermedades en el área o en la familia, el riesgo es doble. También influye tener ascendencia de raza negra y judía.
Entre los factores dietéticos podemos mencionar que la alimentación baja en fibra es predisponente, así como el consumo excesivo de carnes rojas y grasosas, procesadas o cocidas a altas temperaturas. Mantener una alimentación con muchos vegetales, verduras y frutas está asociado con un riesgo menor de cáncer colorrectal. Finalmente al igual que todo tipo de cáncer la inactividad física, el consumo excesivo de alcohol y de tabaco aumenta el riesgo, así como padecer Diabetes tipo II, influyen en su padecimiento.

Pruebas de diagnóstico
Para su diagnóstico se debe hacer un examen de sangre oculta en heces. Sin embargo, para evitar que se presenten alteraciones hay que evitar ingerir durante tres días carnes rojas, vitamina C, suplementos vitamínicos, jugos de frutas, analgésicos y antiinflamatorios como el ibuprofeno y la aspirina. De obtener un resultado positivo se recomienda una endoscopía, ya sea rectosigmoidoscopia flexible o colonoscopía. También pueden practicarse otros métodos como el colon por enema con bario o con doble contraste.
Si usted desea saber cómo detectar alguna alteración cancerosa, puede realizarse las siguientes pruebas:

T Examen anual de sangre oculta en heces fecales (FOBT).
T Si esta prueba da positivo, se debe realizar una colonoscopía.
T Prueba inmunoquímica fecal (FIT) anual. Para esta prueba se debe usar el método de muestras múltiples realizado en el hogar. Una muestra tomada durante un examen digital del recto no es adecuada para una prueba de detección.
T Prueba de ADN en las heces fecales, intervalo incierto.

Pero si usted sobrepasa los 50 años y considera que tiene un riesgo promedio, es necesario entonces realizar las siguientes:

T Sigmoidoscopia flexible cada cinco años.
T Enema de Bario de doble contraste cada cinco años
T ColonoTomografía o colonoscopía virtual cada cinco años.
T Colonoscopía cada 10 años.

Al igual que el Papanicolau, que es específico para el cáncer cérvico uterino, existe una prueba física elemental y es el Examen Digital del Recto (DRE, por sus siglas en inglés). Esta exploración es parte del examen clínico de rutina y se hace a través de una exanimación del recto con ayuda de un guante lubricado para detectar anomalías como agrandamiento o bultos extraños. Esta prueba no se recomienda como única, pero sí ayuda a detectar alteraciones. Ésta no es dolorosa y es muy sencilla.

Signos y síntomas
El cáncer colorrectal puede causar uno o más de los siguientes síntomas: Cambios en los hábitos de evacuación como diarrea, estreñimiento; reducción en el diámetro de las heces fecales por varios días; sensación de que necesita defecar y que no desaparece después de hacerlo; sangrado rectal, sangre en las heces fecales o de un color oscuro; calambres o dolor abdominal; debilidad y cansancio; pérdida inexplicable de peso.
También es probable que estos síntomas sean causados por otras afecciones. Algunas pueden deberse a hemorroides, infecciones u otra enfermedad inflamatoria intestinal, sin embargo, si tiene cualquiera de estos problemas debe consultar con su médico de cabecera, si existe la sospecha de cáncer debe ser remitido al oncólogo para que haga los estudios diagnósticos pertinentes.