Salud y Sexualidad

Alimentos protegidos


Mantener los alimentos en lugares seguros es la garantía de una vida saludable, pues muchos contaminantes no se pueden ver, oler, ni sentir, y pueden estar en el cuerpo mucho tiempo antes de enfermarnos
Con frecuencia no nos enteramos de que consumimos alimentos contaminados. Muchas veces los contaminantes no se pueden ver, oler o sentir, y en algunos casos pueden estar en el cuerpo algún tiempo antes de enfermarnos.
Hay variadas formas por las cuales se contaminan los alimentos, puede ser a través de bacterias, virus, amebas; o por medio de huevos de gusanos dañinos; toxina de yuca amarga o agroquímicos.
La contaminación de alimentos con agroquímicos debe ser constantemente vigilada por el Ministerio de Salud (Minsa), para controlar el límite máximo de residuo en los alimentos comercializados en el mercado.
Las bacterias se multiplican rápidamente en los alimentos. El proceso de multiplicación se acelera en alimentos cocidos, calientes y licuados, también en alimentos que contienen proteínas de origen animal, como leche, carne, pescado, y los que contienen azúcar.
Generalmente, las bacterias llegan a nuestra comida o al agua que tomamos a través de las manos sucias, moscas, animales, personas que defecan dentro o cerca de las fuentes de agua, o al usar recipientes contaminados.
A continuación presentamos algunas recomendaciones para prevenir la contaminación en los alimentos:
Higiene personal, agua y un ambiente seguro: utilice agua potable limpia. Si no tiene una fuente segura, hierva el agua al menos tres minutos o clórela antes de tomarla. Lave sus manos con agua y jabón antes de preparar o comer alimentos, y al alimentar a los niños. Practique el mismo hábito después de defecar o limpiar las nalguitas de los niños y después de tocar animales o tierra.
Limpie con agua y jabón los utensilios y platos, séquelos en un estante, si es posible bajo el sol. Luego tápelos, si hay polvo.
Guardar bien los alimentos crudos: Los alimentos crudos, como verduras, tubérculos, frutas, huevos, cereales, leguminosas, panes y otros de este tipo, deben estar en lugares frescos, ventilados y protegidos contra moscas y otros insectos.
Preparar los alimentos en forma higiénica: Lave los alimentos antes de prepararlos, sobre todo las frutas y verduras que se comen crudas. La cocción debe ser la adecuada, para erradicar cualquier bacteria presente. Mantenga limpia la casa y cocina, no permita la entrada de animales. Al toser o estornudar es pertinente cerrar la boca o taparse la nariz.
Maneje bien la comida preparada: Coma los alimentos inmediatamente después de cocinarlos, para que las bacterias no se multipliquen. Guarde los alimentos cocidos tapados en un lugar fresco. Caliente la comida guardada por lo menos diez minutos antes de comerla.