Salud y Sexualidad

Acoso moral

Suele ser ejercido por jefes con cargos de nivel intermedio, con un carácter resentido y mediocre, contra subordinados mucho más capaces y brillantes

Una importante cantidad de trabajadores sufre acoso moral, psicoterrorismo o mobbing, nuevo término como se le conoce al “deliberado maltrato verbal y moral que recibe alguien por parte de sus jefes o de otros, quienes se comportan cruelmente bajo el objetivo de lograr su destrucción psicológica y obtener su salida de la organización”.
Suele ser ejercido por jefes con cargos de nivel intermedio, con un carácter resentido y mediocre, contra subordinados mucho más capaces y brillantes. Según un estudio revisado recientemente.
La víctima despierta admiración entre sus compañeros, está bien considerada dentro de la organización y por eso infunde celos en sus superiores o compañeros de trabajo. En ocasiones el acoso es sutil, como por ejemplo negarle información necesaria para el trabajo o entorpecer los casos, es evidente el menosprecio, la burla o la humillación a la persona.
Puede decirse que el mobbing constituye una forma característica de estrés laboral, aunque no han de confundirse ambos términos. No ocurre exclusivamente por causas relacionadas con el puesto de trabajo (desempeño u organización del mismo), sino que tiene su origen en las relaciones interpersonales que se establecen entre los individuos de la organización. Normalmente, en estas situaciones tiene lugar un conflicto asimétrico, en el que la parte hostigadora tiene más recursos, apoyos o posición superior a la del trabajador afectado.
El agresor utiliza algún argumento o estatus de poder: la antigüedad, la fuerza del grupo, la popularidad en el grupo o el nivel jerárquico, para llevar a cabo estos comportamientos hostigadores.
En Nicaragua, según nuestra experiencia, es una forma de maltrato laboral psicológico frecuente, que es tolerada por la persona “con tal que no lo corran”, según manifiestan algunos entrevistados.
Múltiples estilos de acoso
Existen hasta 45 formas distintas de ejercer el hostigamiento, según algunos investigadores del tema: desde no hablarle a la víctima, no adjudicarle trabajo o darle más del que pueda realizar, hasta ridiculizarla por su trabajo o por su vida personal.
Cuando el acoso se ejerce de un superior hacia algunos de sus subordinados, el abuso del poder toma protagonismo. El jefe se vale de manera abusiva de la situación que ocupa en la organización para intentar reducir la influencia social de un subordinado en su entorno o para forzarlo a dejar su trabajo de modo voluntario. Este tipo de acoso es el que tiene mayores efectos sobre la salud y puede tratarse de:
Acoso perverso: En el que existe una pretensión gratuita de destrucción del otro o valoración del propio poder.
Acoso estratégico: El objetivo es obligar al asalariado a marcharse de la empresa y evitar el procedimiento de despido y darle sus beneficios sociales de ley.
Acoso institucional: Se utiliza como instrumento de gestión del personal, es como la norma el maltratar y denigrar al trabajador.
Por último, puede ocurrir que sea el superior la víctima del acoso por parte de sus subordinados. Aunque estos casos suelen ser pocos y normalmente terminar con el triunfo del jefe.
En el acoso ascendente también hay que considerar la posibilidad de falso alegato de acoso psicológico. La supuesta víctima busca hacer daño a su superior y manchar su imagen con el fin de obtener determinados beneficios.
El estudio de la situación de mobbing en las organizaciones es muy complejo, ya que es muy frecuente que el acoso permanezca oculto o camuflado bajo otros supuestos problemas: incompatibilidad de caracteres, estrés laboral, problemas de liderazgo, falta de habilidades sociales, tensión transitoria, problemas familiares de la víctima, estilos inapropiados de mando, liderazgo autoritario, falta de experiencia en la dirección, entre otros.
El mobbing puede llegar a ser causa de graves trastornos psicológicos y psicosomáticos, como ansiedad, depresión, hipertensión arterial, colon irritable, insomnio crónico, agotamiento y otros trastornos.
Dr. Carlos Manuel Fernández.
Prof. Psicología UCA.
Especialista en psiquiatría.
Atención a adultos y adolescentes.
Clínica Altamira D Este, de la Vicky, 2 cuadras a lago y ½ arriba, casa 109. Managua.
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