Salud y Sexualidad

El VIH asciende


Javier Poveda

Si bien Nicaragua tiene la más baja tasa de personas reportadas como portadoras de VIH, en comparación con los otros países centroamericano y Belice, eso no significa que la epidemia se detiene, pues los casos aumentan día a día y la infección está en proceso de maduración.
Lo anterior lo afirma Ramón Soto, representante de Visión Mundial Internacional y Asesor Regional para América Latina sobre VIH, quien en el marco del V Congreso Centroamericano de VIH/sida (Concasida) asegura que la epidemia en Centroamérica es una de las más crecientes.
El experto estima que la tasa de VIH que tiene actualmente la región es similar a la que tuvo África hace 15 años. En la actualidad Belice es el país que presenta la taza más alta de casos, y en segundo lugar se encuentra Honduras.
Tendencias
El especialista asegura que los países latinoamericanos comparten las mismas características epidemiológicas, una de esas particularidades es la tendencia “bimodal”, es decir que la epidemia está concentrada en dos grupos. Por un lado están los Hombres que tienen Sexo con Hombres (HSH), los privados de libertad y prostitutas, que son sectores vulnerables. También está el segundo sector que está siendo infectado: las mujeres amas de casa, lo que según Soto se trata de “feminización de la epidemia”. Al menos eso se experimenta en países como Guatemala, Honduras y Belice, donde la proporción de infectados hombres/mujeres es similar “un 50 y 50 por ciento”, asegura el especialista.
Ante el problema han logrado incrementar el acceso al tratamiento para personas con VIH. Uno de los factores que lo ha facilitado, según Soto, es el papel de ciertos sectores de la sociedad civil y el apoyo gubernamental, y a diferencia años anteriores, el costo de los medicamentos ha reducido su costo, “pero eso no quiere decir que el programa de acceso a la atención integral sea perfecto, hay una serie de debilidades que van desde la infraestructura de los sistemas de salud, y eso es una responsabilidad estatal que no se ha logrado cumplir”.
Estrategia de lucha
Visión Mundial, a través de diferentes programas estratégicos, ha incorporado dentro de sus áreas de trabajo a los líderes religiosos en vista de su importancia dentro de la comunidad. No importa el credo, según el especialista, la religión en sí es de gran influencia para llevar mensajes de prevención y de acción social dentro de áreas culturalmente conservadoras, lo que provoca cierta estigmatización que con la información y las capacitaciones está siendo curada. Esta estrategia se ha aplicado a diez países de Latinoamérica de los 14 en los que Visión Mundial tiene presencia; Nicaragua no está dentro de esa estrategia.