Salud y Sexualidad

¡Bendito dedo!

Los ultrasonidos evidencian que desde el vientre materno los niños se chupan el pulgar

Doren Roa

Remontándonos desde el momento en que el niño está en el vientre de la mamá, los ultrasonidos evidencian que ya se chupan el pulgar. Otros niños lo hacen cuando sus primeros dientes empiezan a salir.
En el vientre él se siente muy seguro, alimentado y protegido. Para su crecimiento, el mejor ambiente para ellos es el útero de su mamá”… Allí él es un bebé feliz”, comenta Vilma Marcos, odontopediatra.
Es que cuando el bebé nace experimenta dos sensaciones. Una de ellas es que quiere seguir alimentándose a través de la placenta, tal y como sucedía en el vientre de la madre, y la otra es de arraigo y seguridad.
Recomendaciones
Las recomendaciones para evitar el hábito se basan en un convenio entre el niño, el papá y el dentista. “En este caso le decimos al niño que le pondremos una bandita del color que a él le gusta en el dedo que se chupa y, cuando quiera llevárselo a la boca, ésta le recordará que no debe hacerlo porque sus dientecitos se verán feos en el futuro”, explica la especialista
Otro método es pintarle la uña con una solución que tenga sabor desagradable y esto le recordará lo negativo que es meterse el pulgar a la boca.
La última técnica es premiar al infante cada vez que no se chupe el dedo. Aquí los papás deben estimularlo con cosas que el niño aprecie, aconsejó la doctora.
Los padres deben saber que cualquier alteración que el pulgar pueda causar en los dientes primarios, es reversible. Esta deformidad se soluciona sola, antes de los cuatro años. No así entre los cinco y siete años; pues los niños empiezan a cambiar los dientes inferiores, y es ahí donde necesitamos que el hábito sea interrumpido, puntualiza la odontopediatra.
Agradecemos a la doctora Vilma Marcos por la información brindada en su consultorio ubicado en Residencial El Dorado, casa no. 452, de la Farmacia Salazar 3c. arriba. Teléfono: 24427 02