Salud y Sexualidad

El sexo durante la menstruación


La sexualidad es un aspecto del ser humano que está presente a lo largo de toda la vida, la llevamos en la piel y en la mente desde que nacemos hasta la vejez, proceso durante el cual va tomando distintas formas de expresión.
Uno de los tabúes sobre la sexualidad son las relaciones sexuales durante el periodo de la menstruación. Antiguamente se consideraba a la mujer como impura, capaz de opacar espejos y secar semillas durante su periodo; mientras creencias judeo-cristianas afirmaban que las mujeres se morían durante el parto porque habían mantenido relaciones sexuales durante su menstruación; en otras culturas se les prohibía salir a la calle, y cuando lo hacían debían hacerlo completamente cubiertas para no contaminar.
Al respecto, el ginecólogo mexicano Ramiro Quijano Vargas comenta que no existe ningún problema o riesgo para mantener relaciones sexuales durante el periodo menstrual, distinto a los del resto del ciclo mensual, más bien, se trata de una decisión y preferencia de la pareja, pues el sexo puede ser igual de placentero.

Principales creencias
El doctor Quijano señala que no existen textos científicos que avalen las siguientes creencias difundidas alrededor del sexo durante la menstruación:
Dolores menstruales intensificados, provocados por las contracciones uterinas estimuladas con el sexo.
Facilidad de contraer enfermedades de transmisión sexual, debido a que la abertura cervical se ensancha para dar salida al endometrio (tejido que recubre el interior del útero).
Posibilidad para que la sangre tape o congestione el orificio de la uretra en el hombre.
Una probable endometriosis (endometrio alojado fuera del útero que provoca dolor), pues la penetración induciría el reflujo de la sangre para alojarla en las trompas de Falopio.
Riesgos de quedar embarazada. Respecto a este punto el doctor aclara que no puede haber embarazos durante la menstruación, pues el endometrio, que es donde se aloja un óvulo fecundado, se está desechando en ese momento y, por lo tanto, no hay lugar para que se implante el embrión.
Una inseguridad muy frecuente es el ocasionado por el rechazo y pudor que la misma mujer siente sobre su flujo menstrual, por considerarlo sucio y mal oliente. El especialista asegura que se trata de un desconocimiento sobre su propio cuerpo, pues no es más que el tejido que recubre al útero o endometrio descamándose, junto con sangre; o sea glóbulos blancos, glóbulos rojos, plasma (agua con sales minerales) y enzimas que evitan la coagulación de la sangre al destruir la fibrina.
La sangre tiene su olor propio como lo tiene la orina o el sudor, si es intenso y desagradable probablemente se trata de una infección vaginal, asociada con secreciones vaginales.