Salud y Sexualidad

Sueños calientes y húmedos

Si una persona se acuesta con un deseo sexual, aunque sea inconsciente, su cerebro, que almacena imágenes de todo tipo en la memoria, le genera un sueño erótico para satisfacerlo

EFE / Reportajes
Nuestras actividades sexuales y la expresión del erotismo no se detienen mientras dormimos. Al contrario, muchas veces la sexualidad onírica se vuelve más intensa, placentera e interesante que la que tiene lugar durante la vigilia cotidiana. Cuando cerramos los ojos, abrimos las puertas al éxtasis.
La cama no es sólo el lugar ideal para hacer el amor, sino también para soñarlo. De acuerdo con un estudio canadiense los sueños de contenido sexual no son una excepción, ya que alrededor del ocho por ciento de las fantasías oníricas se refieren a situaciones “calientes” y lujuriosas.
Ellos y ellas en los sueños
Aunque ellas y ellos sueñan por igual, no sueñan lo mismo: las mujeres tienden a soñar con su pareja actual o compañeros sexuales anteriores, mientras que los varones son más propensos a tener fantasías sexuales con personas imaginarias o famosas.
Según la investigación, dirigida por el doctor Antonio Zadra, profesor de Psicología de la Universidad de Montreal, en Canadá, “las mujeres tienen tantos sueños sexuales como los hombres”, lo que contradice investigaciones anteriores, que indicaban que los hombres experimentaban el doble sueño sexual que ellas.
Ello puede deberse a que las mujeres sueñen ahora con mayor frecuencia o que sean más proclives a hablar sobre el tema.
Según el trabajo canadiense, ambos sexos son más propensos a soñar con relaciones sexuales, seguido de proposiciones sexuales, como el coqueteo, así como besos, fantasías y masturbación.
En las mujeres, hasta el 18 por ciento de los sueños sexuales estaban relacionados con sexo indeseado y el nueve por ciento con celebridades, mostrando porcentajes muy superiores a los de los hombres en estos aspectos.
Algunas curiosidades: los hombres eran más propensos a tener sueños en los que tenían relaciones sexuales con más de una persona, pero una mujer señaló, el estudio, se había excitado sexualmente con una planta gigante que le resultaba “muy erótica”.
En su trabajo, el psicólogo analizó las encuestas de 109 mujeres y 64 hombres, de entre 20 y 89 años, que habían llevado diarios de sus sueños durante de un mes.
Orgasmos oníricos
Se contabilizaron 3 mil 500 sueños, muchos de los cuales además de “calientes” también se tornan húmedos. Según el estudio de Zadra, el cuatro por ciento de los sueños sexuales, tanto de hombres como de mujeres, acabaron en orgasmos.
De hecho, investigaciones anteriores indican que el hombre tiene cuatro o cinco erecciones parciales o totales durante la noche mientras duerme, algunas de las cuales pueden llegar al clímax con una eyaculación.
En la fase REM, o de Movimientos Oculares Rápidos, durante la cual tenemos experiencias oníricas, la mujer puede experimentar un cierto grado de excitación e incluso secretar flujo vaginal.
Las emisiones sexuales nocturnas suelen ir acompañadas de sueños eróticos, aunque no siempre. Según algunas teorías, son el resultado de la estimulación ocasionada por los sueños o fantasías eróticas, pero algunos hombres aseguran que durante sus poluciones nocturnas sus sueños no tenían contenido sexual.
La reconocida sexóloga Pilar Cristóbal explica por qué algunas mujeres se despiertan repentinamente porque han tenido un orgasmo. Según la experta, “si una persona está teniendo una experiencia sexual interesante y se acuesta con el deseo sexual, aunque sea inconsciente, su cerebro, que guarda imágenes de todo tipo en la memoria, le genera un sueño erótico para satisfacer su deseo”.
Según la sexóloga, es absolutamente normal tener sueños eróticos incluidas las experiencias homosexuales y las cosas más raras, y ello no supone ningún tipo de desviación, porque en los sueños no se manda ni controla lo que sucede. “Hay que dejar de preocuparse por las cosas que se sueñan y no temer a los contenidos del inconsciente”, señala.