Salud y Sexualidad

La sexualidad con capacidades diferentes

La exposición desenmascara el mito de que una persona con capacidades diferentes no tiene identidad o deseos sexuales, una suposición que ha conducido a la represión de la expresión y a la discusión sobre su sexualidad

La paraplejia o el enanismo no limitan el pleno disfrute de la sexualidad, como lo ilustra una serie de fotografías artísticas y las lúcidas historias de un grupo de minusválidos que se exponen en el Museo del Sexo de Nueva York.
“Encuentros íntimos: Minusvalía y Sexualidad”, es una exhibición de fotografías de personas con capacidades diferentes que, sin tabúes, posan para la cámara de Belinda Mason, una fotógrafa australiana para quien este tema ha sido uno de los más significativos de su carrera.
Personas con las mismas necesidades
“Esta exposición desenmascara el mito de que una persona con capacidades diferentes no tiene identidad o deseos sexuales, una suposición que ha conducido a la represión de la expresión y a la discusión sobre su sexualidad”, señala la fotógrafa en un texto que acompaña a la muestra.
La representación fotográfica de las personas especiales ha seguido, por lo general, el canon de la medicina, esto es, que son retratados como especimenes o muestras de laboratorio, clasificados por su tipo de discapacidad, en lugar de como individuos.
Mason realiza su trabajo a partir de extensas conversaciones con sus retratados, en los que explora sus sentimientos y actitudes hacia su propia sexualidad, la vida en pareja y la imagen corporal.
Del pensamiento a las imágenes
“Los participantes de este proyecto me han regalado historias preciosas y confiaron en mí para traducir en imágenes sus pensamientos y sentimientos de manera tierna y cuidadosa”, señala.
La selección fotográfica incluye a personas con distrofia muscular, defectos de nacimiento producto del consumo de la droga Talidomida y acondroplasia, entre otras discapacidades.
Una de las retratadas, Caroline Bowditch, es una actriz y coreógrafa que sufre de osteogénesis imperfecta, o huesos frágiles, y a quien le “entusiasma hacerle ver a la gente que la discapacidad puede ser sexy”.
Denise Beckwith, que encarna a una sirena en la fotografía, sufre de parálisis cerebral y asegura que casi nunca se da el permiso de involucrarse íntimamente con alguien, por miedo de que ese alguien se sienta un día obligado a cuidarla.
Pero otros dicen ser afortunados al contar con parejas que han sabido manejar las circunstancias particulares de la relación.