Salud y Sexualidad

Trastornos de personalidad

Las personas con trastornos de personalidad, como su nombre lo indica, son individuos con evidente disfunción social

Se define la ‘personalidad’ como aquellas características estables de nuestro funcionamiento psicosocial que nos caracterizan a lo largo del tiempo, de la vida, nos hacen diferentes a los demás y permiten nuestra individualización dentro del grupo humano, asimismo, nos permiten un grado adecuado de adaptación social.
Estas características determinan qué y cómo pensamos, sentimos, actuamos, soñamos y planificamos nuestra actividad frecuentemente, en resumen, lo que algunos llaman nuestras actitudes cotidianas.
Sin embargo, indudablemente todos conocemos a personas en la escuela, en el barrio o la comunidad y, ¿por qué no?, en su ambiente familiar, que se caracterizan por tener un estilo de vida complicado, que trae como resultado conflictos frecuentes con las personas que le rodean.
Estas personas desde edades tempranas exhiben características o rasgos que los hacen ‘difíciles’, algunos utilizan el término personas muy ‘delicadas’ y conflictivas, casi nunca se queda bien con ellos, en algunos casos tienden a presentar lo que se conoce como una conducta impredecible, que lamentablemente hace sufrir mucho a quienes conviven o trabajan con ellos.
Tipología
En las personas con trastornos de conducta, el trastorno los caracteriza a lo largo de la vida y los define en su actuar cotidiano por esta dificultad en las relaciones interpersonales. Existe una variedad de tipología.
Las personas con trastornos de personalidad, como su nombre lo indica, son individuos con evidente disfunción en su funcionamiento social en relación estadística a los mismos miembros de su comunidad, sexo, raza, cultura y edad.
Existen variadas teorías que enfocan el desarrollo patológico de la personalidad entre dos extremos, las que lo hacen dependiente de la información genética o del daño orgánico, y aquellas que lo hacen dependiente del aprendizaje social.
Un serio problema

Sin intentar profundizar en este aspecto, es importante recalcar el resultado final. Existe este tipo de personas, sin lugar a dudas, y representan un serio problema para el buen funcionamiento de las familias, los grupos laborales, las comunidades y la sociedad en general.
Algunas de las características más importantes que son comunes en los trastornos de la personalidad, independientemente de su tipología, podríamos resumirlas en cuatro ejes:
Franca manipulación: estas personas son hábiles manipuladores, intentan engañar, y si no lo consiguen, intentan extorsionar, amenazar y doblegar a los demás, siempre en busca de su beneficio, sin importar las consecuencias de sus actos.
Mitomanía: los portadores de trastornos de la personalidad tienden a mentir siempre.
Pobre control de impulsos: les es difícil controlarse, existe un déficit en el área de la conducta que los hace actuar impulsiva e irreflexivamente. Por lo general son agresivos, abusadores, tienden a intimidar a los demás, buscan ventaja, y en casos extremos la violencia es una conducta que los caracteriza.
Inmadurez psicosexual: a pesar que tienden a darse ínfulas de exitosos en sus relaciones amorosas, muchas veces son tímidos, eyaculadores precoces o con dificultades en las relaciones sexuales estables y maduras.
En la mayoría de estos casos se visualizan características desde edades tempranas, es éste el momento de buscar ayuda profesional. La niñez y la adolescencia son las etapas en que se puede trabajar y esperar los mejores resultados. Una vez instalado el trastorno, ya en la edad adulta es muy difícil modificarlo.
Dr. Carlos Manuel Fernández.
Prof. Psicología UCA.
Especialista en Psiquiatría con atención para adolescentes y adultos.
Clínica. Altamira D’Este, de La Vicky 2 cuadras al lago y ½ cuadra arriba. Casa 109.
Teléfonos: 2-770209 y 88-27475.