Salud y Sexualidad

Una buena nutrición

Las mujeres embarazadas deben estar claras de que la nutrición es un elemento importante a tomar en cuenta, tanto para la madre como para la criatura durante su desarrollo, antes y después del parto. De esto dependerá su fortaleza y resistencia

La dieta de las mujeres embarazadas debe ser variada y balanceada, recomienda Gabriela Martínez, especialista en Nutrición de la Asociación Soya de Nicaragua (Soynica), al asegurar que deben combinar los alimentos que dan energías, proteínas, vitaminas y minerales. Una alimentación balanceada durante el embarazo permite que se formen las reservas de nutrientes necesarias para producir abundante leche después del parto.
Aconseja que en los últimos meses de embarazo, las futuras madres pueden distribuir sus alimentos para tomarlos en cinco o seis partes el mismo día en vez de tres, a como es costumbre; esta modalidad podría ser tomada si presentan molestias a la hora de la ingesta de alimentos. Expone la nutricionista que cuando la mujer embarazada presente trastornos relacionados con la comida, los puede controlar con una fruta, un pedazo de tortilla o con tomar un refresco entre comidas.
Los alimentos ricos en calcio y hierro son excelentes para la futura mamá. Gabriela Martínez recomienda el consumo de hojas verdes, extracto foliar, masa de maíz, tamal pizque, frijoles, lácteos como yogurt y quesos, huevos, vísceras y todas las frutas a su alcance.
Persuade a las embarazadas a no ingerir medicamentos si no es con la prescripción médica, máxime en los primeros meses de gestación. Evitar también ingerir bicarbonato, cualquier tipo de laxante, píldoras para dormir, alcohol, gaseosas y café, además le está vedado el consumo de cigarrillos.
Por otra parte, no es conveniente el embarazo en jovencitas, es decir, antes de los 18 años, pero si se da el caso, necesitarán cuidar más su alimentación, pues de lo contrario se pueden presentar dificultades en el parto y engendrar un bebé con bajo peso, es decir, un bebé desnutrido y con muchas desventajas ante la vida.
Si están muy delgadas, deben revisar su dieta para poder ganar peso. Necesitan aumentar el consumo de cereales, tubérculos, plátanos y combinarlos con leguminosas. Si tiene poco apetito hará cinco tiempos en vez de tres. Las frutas y verduras son muy importantes por la gran demanda en minerales y vitaminas que la embarazada siempre presentará. No puede --en ningún momento-- faltar el extracto foliar que le asegurará mejorar su apetito, mantener la hemoglobina a niveles normales y el buen desarrollo y crecimiento de su bebé, así como un buen peso y talla al nacer.

Nutrición de la madre lactante
La madre lactante necesita producir leche para su bebé y para ello, requiere alimentarse con productos que contengan nutrientes energéticos, proteínas, vitaminas y minerales. Una alimentación ideal asegura el alimento a su bebé sin gastar las reservas de nutrientes que su propio cuerpo necesita.
En cada tiempo, la madre lactante debe asegurar una dieta bien balanceada, es decir, ingerir productos de los diferentes grupos de alimentos. Se recomienda comer muchas frutas y verduras, y prepararlas de distintas formas para no aborrecerlas así como ingerir alimentos en base de cereales como maíz, trigo, avena y los tubérculos como la papa, yuca, malanga, camote y plátanos. Todo tipo de leguminosas necesitan formar parte de su dieta diaria, como frijoles de diferentes variedades incluyendo el frijol soya, lentejas, habas, arvejas, gandul, al igual que las nueces, carnes, pescados, huevos y quesos.
Si la madre fue intervenida con cesárea, es conveniente comer más extracto foliar para que tenga más elementos antiinfecciosos para que la herida sane rápidamente. Si tiene disminuido el apetito podrá hacer seis tiempos en vez de tres, lo importante es que se alimente, pero a la hora que elija cosas que le apetezcan, tienen que ser nutritivas. El consumo de frutas y verduras le ayudará bastante.